APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO,REPUBLICA DOMINICANA.-

 

 

 

 

Santo Domingo. El economista, consultor privado y experto en temas de calidad, Julio Santana, planteó la necesidad de que República Dominicana impulse una política pública gradual y técnicamente sustentada para reducir el contenido de azufre en los combustibles hasta alcanzar estándares internacionales.

Santana sostuvo que el país debe avanzar hacia una transformación integral del sistema de control y supervisión de la calidad de los combustibles, debido a las implicaciones ambientales, sanitarias, económicas y tecnológicas que genera el uso de gasoil con altos niveles de azufre.

Durante una serie de artículos publicados en el periódico El Dinero y en una entrevista concedida al programa Reportero TV, transmitido por VTV canal 32 y conducido por el periodista Aurelio Henríquez, explicó que República Dominicana todavía mantiene parámetros muy por encima de los utilizados en mercados internacionales avanzados.

Indicó que mientras numerosos países operan con combustibles que contienen entre 10 y 15 partes por millón (ppm) de azufre, en el país persiste una amplia diferencia entre el gasoil regular y los estándares modernos requeridos por la industria automotriz actual.

El especialista afirmó que el problema no solo afecta el rendimiento de los vehículos, sino que también impacta directamente la salud pública y el medio ambiente, debido a las emisiones contaminantes derivadas de la combustión del diésel de baja calidad.

Explicó que estas emisiones favorecen la formación de dióxido de azufre y partículas contaminantes asociadas a enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de contribuir al deterioro de ecosistemas y de la calidad del aire.

Santana señaló que la situación también representa un desafío para la incorporación de tecnologías modernas de transporte, especialmente los vehículos diseñados bajo estándares Euro V y Euro VI, cuyos sistemas avanzados requieren combustibles de muy bajo contenido de azufre para operar correctamente.

Advirtió que cuando el combustible no cumple con las especificaciones necesarias, comienzan a producirse averías prematuras, daños en filtros y catalizadores, aumento de costos de mantenimiento y conflictos relacionados con garantías de fábrica.

Ante esa realidad, propuso fortalecer la infraestructura nacional de calidad y mejorar la coordinación entre instituciones como la Dirección General de Aduanas, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), INDOCAL y ProConsumidor, organismos cuyas responsabilidades están contempladas en la Ley 166-12.

Asimismo, sugirió ampliar los mecanismos de inspección y trazabilidad, incorporar organismos técnicamente competentes y fortalecer los laboratorios nacionales bajo normas internacionales ISO/IEC 17025.

El economista consideró que el país debe dejar atrás una cultura basada únicamente en diagnósticos y avanzar hacia un sistema donde las responsabilidades institucionales sean medibles, auditables y verificables.

Finalmente, Julio Santana sostuvo que la calidad de los combustibles no puede seguir tratándose únicamente como un asunto técnico o comercial, sino como un tema estrechamente vinculado con la salud de la población, la protección ambiental y la credibilidad institucional del país.