APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El aumento de las temperaturas y la sequía están llevando a agricultores del sureste de Francia a cambiar sus cultivos tradicionales por pistachos, considerados ahora el nuevo “oro verde” de la región.
En localidades de la región de Provenza, productores aseguran que el clima ha cambiado más rápido de lo previsto, afectando seriamente la agricultura local.
El agricultor Benoît Dufay explicó que el pistacho se adapta mejor a las nuevas condiciones por su resistencia al calor, la sequía y los suelos rocosos.
Además, el viento mistral, que suele perjudicar otros cultivos, favorece la polinización de estos árboles, haciendo que la zona mediterránea francesa sea cada vez más apta para su producción.
El auge mundial del pistacho y su creciente popularidad en productos y postres también ha impulsado el interés de los agricultores por este cultivo.