APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El filósofo griego Aristóteles sostuvo en su obra Ética a Nicómaco que la felicidad o “eudaimonía” se alcanza mediante la práctica de las virtudes y el equilibrio en la conducta humana.

Entre las principales virtudes asociadas a una vida plena destacó la gentileza, el perdón, la grandeza de alma, el coraje y la templanza, entendidas como hábitos que se desarrollan con práctica constante.

Según el pensador, la felicidad no depende únicamente del placer o la riqueza, sino de cultivar acciones y comportamientos orientados al bienestar, la resiliencia y el sentido de vida.