APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El filósofo alemán Immanuel Kant cuestionó hace más de dos siglos el uso de premios y castigos en la educación, al considerar que esto lleva a actuar por conveniencia y no por principios.
Kant distinguió entre dos formas de conducta: el imperativo hipotético, basado en recompensas (“si quieres algo, hazlo”), y el imperativo categórico, que propone hacer lo correcto simplemente porque es lo correcto.
Según su visión, educar con refuerzos externos puede formar personas que actúan por beneficio propio, mientras que una formación basada en la razón y la conciencia fomenta valores auténticos y comportamiento moral duradero.