APUNTE.COM.DO. REDACCIÓN INTERNACIONAL SALUD.- El médico y epidemiólogo Jordi Varela ha encendido el debate sobre el verdadero alcance de la medicina en la salud de la población, al asegurar que los servicios sanitarios apenas inciden en un 25% del bienestar general, mientras que el 75% restante está condicionado por factores sociales y económicos, lo que él denomina el “código postal”.
Con una trayectoria consolidada en la gestión hospitalaria y la salud pública, Varela plantea que el lugar donde una persona nace y vive influye de manera determinante en su calidad de vida. Aspectos como el acceso a educación, empleo, vivienda digna y redes de apoyo social resultan, según explica, más decisivos que muchos tratamientos médicos.
“El sistema sanitario sigue abordando solo una parte del problema”, advierte el especialista, al señalar que dos pacientes con la misma enfermedad pueden evolucionar de forma muy distinta dependiendo de su contexto social.
En un escenario marcado por el aumento de la esperanza de vida, el experto alerta sobre nuevos desafíos como la cronicidad, la fragilidad y la soledad, especialmente en adultos mayores. A su juicio, los modelos tradicionales centrados en hospitales y especialización resultan insuficientes para enfrentar estas realidades del siglo XXI.
Varela también critica la fragmentación de la atención médica, donde múltiples especialistas intervienen sin una visión integral del paciente, lo que puede derivar en sobremedicación. “Hay personas mayores saturadas de medicamentos, pero con necesidades básicas insatisfechas”, subraya, evidenciando la dimensión social del problema.
Otro aspecto preocupante es la baja adherencia a los tratamientos: más de la mitad de las indicaciones médicas no se cumplen, lo que revela una desconexión entre el profesional de salud y la realidad del paciente. Ante esto, propone un modelo más participativo, donde las decisiones sean compartidas y el paciente tenga un rol activo.
El especialista insiste en que la salud pública debe integrarse de forma efectiva con la atención clínica, priorizando la prevención y abordando las causas estructurales de las enfermedades. Sin esa articulación, advierte, los esfuerzos seguirán siendo limitados.
De cara al futuro, Varela propone transformar el sistema sanitario hacia un modelo más humano, con mayor inversión en atención primaria, cuidados domiciliarios y servicios comunitarios, reduciendo así la dependencia hospitalaria.
Estas ideas son desarrolladas en su obra De vulnerables a poderosos, donde analiza la evolución de la medicina y plantea la urgencia de adaptarla a los desafíos de una población cada vez más longeva.
El mensaje es contundente: prolongar la vida ya no es suficiente; el reto es garantizar cómo se vive. Y para lograrlo, mirar más allá del consultorio se vuelve una necesidad impostergable.