APUNTE.COM.DO. REDACCIÓN GASTRONÓMICA. — El arroz blanco sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la alimentación en la República Dominicana, presente en millones de hogares como acompañante indispensable en el almuerzo diario.
Expertos en nutrición y gastronomía destacan que este alimento, además de ser económico y rendidor, forma parte de la identidad cultural dominicana. El chef dominicano Leandro Díaz sostiene que “el arroz es el corazón del plato criollo, sin él, la comida no se siente completa”.
Para su correcta preparación, cocineros tradicionales recomiendan utilizar una proporción adecuada de agua y fuego controlado. Según la nutricionista María del Carmen Pérez, el arroz bien cocido debe quedar “suelto, seco y con buena textura, evitando el exceso de grasa y sal”.
En términos prácticos, para una persona se recomienda utilizar aproximadamente media taza de arroz crudo, lo que rinde una porción suficiente. Mientras que para dos personas, una taza de arroz suele ser suficiente, acompañada de dos tazas de agua, una pizca de sal y una pequeña cantidad de aceite.
Además de su versatilidad, el arroz permite múltiples combinaciones, desde el clásico “la bandera dominicana” —arroz, habichuelas y carne— hasta variantes más ligeras con vegetales.
Comentario de Ramiro Estrella:
“El arroz no solo alimenta, también une a la familia dominicana alrededor de la mesa. Es parte de nuestra cultura, de nuestras costumbres y de nuestra identidad como pueblo”.
A pesar de los cambios en los hábitos alimenticios, el arroz continúa siendo protagonista en la cocina nacional, reafirmando su lugar como uno de los alimentos más consumidos y valorados en el país.