APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -La menopausia sigue siendo una etapa con muchos mitos y poca información clara. Más allá de los sofocos o los cambios de humor, existen síntomas menos visibles que pueden afectar significativamente el bienestar, como señala el ginecólogo José Manuel Martínez.
Entre estos síntomas se encuentran el cansancio persistente, la niebla mental, los problemas de memoria, los dolores articulares, la caída del cabello, el picor en la piel o la hinchazón abdominal. Muchos de ellos pasan desapercibidos porque no siempre se asocian con los cambios hormonales propios de esta etapa.
Uno de los síntomas que más inquieta es la sensación de palpitaciones o de que el corazón se acelera. Según el especialista, esto puede estar relacionado con el déficit de estrógenos y formar parte de los llamados síntomas vasomotores, especialmente cuando aparecen junto a los sofocos. En estos casos, suele ser algo puntual y esperable.
Sin embargo, advierte que si la taquicardia es persistente, intensa o genera malestar continuo, es importante realizar una evaluación médica, que puede incluir pruebas como electrocardiograma o monitoreo cardíaco, para descartar problemas más serios.
El cansancio durante la menopausia también tiene un origen multifactorial. Muchas mujeres duermen mal por insomnio o despertares frecuentes, mientras que el organismo atraviesa un proceso de adaptación a los cambios hormonales, lo que genera una sensación general de agotamiento.
Asimismo, síntomas como la “niebla mental” —dificultad para concentrarse o recordar— son frecuentes y pueden mejorar con el tiempo, aunque también es recomendable descartar déficits nutricionales.
En cuanto a la piel y el cabello, los cambios hormonales provocan mayor sequedad, fragilidad y posible caída del pelo, generalmente de forma temporal. También pueden aparecer molestias digestivas como hinchazón o digestiones más lentas.
El especialista insiste en que no todos los síntomas deben normalizarse. Es recomendable acudir a consulta cuando estos afectan la calidad de vida, el descanso o las actividades diarias.
En definitiva, entender la menopausia como un proceso con múltiples manifestaciones y no solo como una etapa de sofocos permite abordarla mejor. La información, el seguimiento médico y los hábitos saludables son clave para vivirla con mayor bienestar.