APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -La mayoría de cocineros y expertos coincide en que lavar el arroz antes de cocinarlo no es obligatorio, pero sí recomendable porque mejora la textura y elimina impurezas.
Chefs como Karlos Arguiñano aconsejan enjuagarlo varias veces, sobre todo en variedades como basmati o jazmín, hasta que el agua salga clara. Esta práctica ayuda a retirar parte del almidón superficial, logrando un grano más suelto, esponjoso y con mejor sabor.
Sin embargo, hay excepciones. En platos como risotto o arroz con leche no se recomienda lavarlo, ya que se busca precisamente una textura cremosa que depende del almidón. En la paella, aunque no es tradición hacerlo, puede ser útil si no se tiene experiencia o se usa arroz de menor calidad.
Desde el punto de vista científico, el lavado también hidrata el grano y puede reducir impurezas e incluso pequeñas cantidades de arsénico. Aun así, la textura final depende más del tipo de arroz que del lavado en sí.
En resumen, lavar el arroz mejora el resultado en la mayoría de los casos, pero no hacerlo tampoco arruina el plato.