APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El nutricionista y experto en ejercicio Ismael Galancho explicó que la velocidad al caminar en la mediana edad puede ser un indicador clave del estado del cerebro y del envejecimiento general del organismo.

Basado en el estudio longitudinal Dunedin Study, los hallazgos muestran que las personas que caminan más lento alrededor de los 45 años tienden a presentar menor volumen cerebral, mayor deterioro cognitivo y señales de envejecimiento acelerado en comparación con quienes caminan más rápido.

Sin embargo, el especialista aclara que no se trata de que caminar rápido haga a alguien más inteligente, sino que la velocidad de la marcha es un reflejo de la salud acumulada a lo largo de la vida, influida por factores como la actividad física, el sueño, el estrés y la salud cardiovascular.

El estudio también encontró que estas diferencias pueden observarse desde etapas tempranas, ya que quienes caminaban más lento en la adultez ya mostraban menor rendimiento neurocognitivo desde la infancia.

Los expertos destacan que medir la velocidad al caminar es una herramienta simple y útil para detectar posibles riesgos en la salud cerebral, y recomiendan mantener hábitos saludables —como ejercicio regular y buen descanso— para favorecer un envejecimiento más saludable.