APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal defendía que el avance de una nación no depende de la improvisación, sino de la disciplina y la perseverancia. Su pensamiento, ligado al regeneracionismo, proponía transformar la sociedad a través del trabajo constante y la ética.

Galardonado en 1906 por sus estudios sobre el sistema nervioso, junto a figuras como Severo Ochoa, Cajal consideraba que el atraso no era falta de talento, sino de método y continuidad.

Su mensaje sigue vigente: el progreso real se construye con esfuerzo sostenido, no con logros momentáneos.