APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Diversos estudios indican que los adolescentes que realizan actividad física con regularidad desarrollan mayor disciplina y logran un mejor rendimiento académico. Este beneficio no se limita al ejercicio en sí, sino al fortalecimiento de habilidades como la autorregulación, la constancia y la capacidad de sostener el esfuerzo.

La evidencia muestra que quienes entrenan con frecuencia tienden a organizarse mejor, tolerar la frustración y mantener la concentración en tareas escolares. Estas capacidades, clave para el aprendizaje, impactan positivamente en el desempeño, especialmente en áreas como matemáticas.

Además, investigaciones recientes señalan que el ejercicio no compite con el estudio, sino que puede potenciarlo. Incorporar rutinas físicas de forma constante ayuda a mejorar el enfoque, la energía mental y la actitud frente a las responsabilidades académicas.