APUNTE.COM.DO, REDACCION INERNACIONAL. -El psicoanalista austríaco Sigmund Freud dejó una reflexión vigente: la infancia necesita protección emocional para un desarrollo sano. Según su enfoque, esta protección no es solo física, sino un soporte afectivo que brinda seguridad, confianza y estabilidad en los primeros años de vida.

Freud sostenía que contar con figuras de referencia que acompañen y contengan permite al niño explorar el mundo con menor ansiedad y construir una base emocional sólida. Estos vínculos tempranos influyen directamente en la personalidad, la autoestima y la capacidad de relacionarse en la adultez.

Además, advertía que la falta de esa protección puede generar inseguridad, miedos y dificultades en los vínculos, dejando huellas que se reflejan en el comportamiento futuro.