Un estudio del Rotman Research Institute, publicado en Journal of Neuroscience, sugiere que la observación de aves puede beneficiar el cerebro de forma similar al aprendizaje de idiomas o la creación artística.

APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Los investigadores analizaron a 58 personas mediante resonancias magnéticas y descubrieron que quienes practican esta actividad de forma habitual presentan una mayor densidad y complejidad en áreas cerebrales relacionadas con la atención y la percepción visual. Según el neurocientífico Erik Wing, estos cambios reflejan una mejor organización del cerebro.

Este efecto está vinculado a la neuroplasticidad, es decir, la habilidad del cerebro para modificarse con la experiencia. La observación de aves exige concentración, memoria visual y capacidad de distinguir detalles, lo que actúa como un entrenamiento mental constante.

Además, el estudio indica que esta práctica podría ralentizar el deterioro cognitivo asociado a la edad, ya que los expertos mostraron un declive más lento en la estructura cerebral. Aunque los científicos piden cautela, los resultados refuerzan la idea de que actividades que estimulan la mente pueden ayudar a mantener la salud cerebral con el paso del tiempo.