APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -Salir a la hora exacta del trabajo es un derecho legal, pero dejar de trabajar minutos antes para lograrlo puede ser motivo de despido. La ley no sanciona la puntualidad, sino la reducción del tiempo efectivo de trabajo.
Los tribunales, incluido el Tribunal Supremo, han establecido que el problema no es marcharse a tiempo, sino abandonar funciones antes de finalizar la jornada. Casos analizados muestran despidos procedentes cuando el empleado deja tareas pendientes, no cubre relevos o dedica los últimos minutos a actividades personales como cambiarse o recoger.
La clave está en cumplir completamente el horario. Trabajar hasta el último minuto es una obligación contractual; no hacerlo implica cobrar tiempo no trabajado. Aunque no existe obligación de quedarse más allá del turno, tampoco está permitido recortarlo.
En sectores donde la continuidad del servicio es esencial, incluso unos minutos pueden afectar la operación. Por eso, la justicia evalúa cada caso según el impacto real y las condiciones laborales.