APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -La infancia no solo deja recuerdos, también influye en la manera en que una persona se habla a sí misma en la adultez. La psicóloga infantil Sílvia Severino explica que muchas de esas ideas internas tienen origen en el trato recibido, especialmente de la madre, ya que ese lenguaje se va incorporando de forma inconsciente con los años.

Según la especialista, el entorno familiar moldea la forma de entender el amor, el cuidado y los conflictos. La relación entre los padres sirve como primer modelo afectivo, aunque no siempre represente un ejemplo saludable.

Asimismo, la manera en que una madre trata a su hijo influye directamente en su autoestima y en cómo se valora a sí mismo en el futuro. Las críticas, el apoyo o la falta de validación emocional suelen reflejarse en la forma en que la persona se exige o se cuida.

La gestión emocional también se aprende en casa. Los niños tienden a imitar cómo los adultos manejan sus emociones, ya sea reprimiéndolas, expresándolas o evitando el conflicto.

Finalmente, Severino destaca que en la adultez es posible revisar estos patrones y sanar, prestando atención a las necesidades emocionales no resueltas y aprendiendo a tratarse con mayor comprensión.