APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -La deshidratación no siempre se presenta con sed intensa. En muchos casos, el cuerpo envía señales silenciosas que pasan desapercibidas, poniendo en riesgo la salud, especialmente en adultos mayores.
Especialistas advierten que incluso una leve pérdida de líquidos puede afectar el funcionamiento del organismo, desde la concentración mental hasta la salud cardiovascular.
El doctor Carlos Méndez, internista, explica que “la deshidratación leve puede confundirse con cansancio cotidiano, pero sus efectos pueden ser acumulativos si no se corrige a tiempo”.
Entre las señales más comunes se encuentran:
Fatiga persistente sin causa aparente
Sequedad en la boca y labios
Orina de color oscuro
Mareos o dolor de cabeza
Disminución de la concentración
La doctora Ana Rodríguez, especialista en medicina preventiva, señala que “muchas personas esperan tener sed para tomar agua, pero cuando eso ocurre, el cuerpo ya ha iniciado un proceso de deshidratación”.
Factores de riesgo
Algunos grupos son más vulnerables, como los adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, y quienes viven en climas calurosos o realizan actividad física intensa.
También influyen factores como fiebre, diarrea, consumo excesivo de café o medicamentos diuréticos.
Recomendaciones básicas
Los expertos recomiendan:
Consumir al menos 6 a 8 vasos de agua al día
Aumentar la ingesta en días calurosos
Incluir frutas ricas en agua como sandía y melón
Evitar bebidas excesivamente azucaradas o alcohólicas
Comentario del periodista y abogado Ramiro Estrella, director ejecutivo de Apunte.com.do:
“La salud muchas veces se deteriora en silencio. Escuchar al cuerpo y atender sus señales más simples puede marcar la diferencia entre el bienestar y la enfermedad”.
La deshidratación es prevenible, pero ignorarla puede tener consecuencias serias. Mantener una hidratación adecuada es una de las formas más sencillas y efectivas de cuidar la salud diaria.