APUNTE.COM.DO, Londres.- La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, condenó este jueves, durante una reunión con representantes de más de 40 países, la «peligrosa» actitud de Irán al atacar «la seguridad económica mundial» con el cierre del estrecho de Ormuz.

Cooper preside este encuentro virtual cuyo objetivo es buscar fórmulas conjuntas que ayuden a reabrir Ormuz, por donde pasa una buena parte del suministro global de petróleo, y restablecer la navegación.

Esta reunión tiene lugar después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, instara a países como el Reino Unido a «ir y tomar su propio petróleo» si Irán mantiene cerrado el paso estratégico.

Cooper dijo esta tarde: «Hoy contamos con ministros de Exteriores y representantes de más de 40 países para debatir sobre el estrecho de Ormuz, el impacto del cierre, la urgente necesidad de restablecer la libertad de navegación para el transporte marítimo internacional y la firme determinación internacional de lograr la reapertura del estrecho», puntualizó la titular de la diplomacia británica.

Al comenzar la reunión, la ministra indicó que en las últimas 24 horas, solo cinco buques transitaron por el estrecho, una ruta marítima internacional por la que normalmente transitan 150 buques al día, mientras que hubo más de 25 ataques contra buques en el estrecho y hay «unos 2.000 buques atrapados».

«Irán secuestra una ruta marítima internacional»

«Hemos visto cómo Irán secuestra una ruta marítima internacional para mantener como rehén la economía mundial. Esto está afectando las rutas comerciales» de países como Kuwait, Catar, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Omán e Irak, agregó.

Esta es una vía por donde transita gas natural licuado para Asia, fertilizantes para África y combustible para aviones para el resto del mundo, señaló la ministra.

Esta «imprudencia iraní» hacia países que nunca estuvieron involucrados en este conflicto, está afectando los tipos hipotecarios, los precios de la gasolina y el coste de vida en el Reino Unido y en muchos otros países del mundo, pero «también está afectando nuestra seguridad económica mundial», puntualizó.

Esta reunión ha sido convocada por el Reino Unido y en ella participan, entre otros, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Japón, Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda y una veintena más de países, principalmente europeos.

Sin embargo, España no se ha sumado a la reunión.

Fuentes del ministerio de Exteriores español indicaron ayer, en relación con esta ausencia, que «la posición de España de no hacer nada que contribuya a la guerra actual se mantiene», y aboga por «una desescalada, el diálogo y el respeto al derecho internacional», añadieron.