APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -La bioquímica Jessie Inchauspé sostiene que muchas frutas actuales no son completamente “naturales”, sino el resultado de siglos de selección y modificación por parte del ser humano para hacerlas más dulces, atractivas y rentables.
Explica que, al igual que ocurre con las razas de perros, las frutas han sido transformadas a partir de sus versiones originales. Por ejemplo, los frutos ancestrales eran más pequeños, con más fibra y menos azúcar, mientras que los actuales han sido diseñados para ser más agradables al gusto y fáciles de consumir.
Aunque estas frutas contienen más azúcar, la experta aclara que comerlas enteras sigue siendo una opción válida, ya que su fibra y contenido de agua ayudan a ralentizar la absorción de glucosa en el organismo.
El problema surge, según Inchauspé, cuando se elimina esa fibra, como ocurre con los jugos. Al exprimir la fruta, se concentra el azúcar y se pierde el componente que regula su absorción, lo que puede generar picos elevados de glucosa en sangre.
También advierte que bebidas como el zumo de naranja pueden contener cantidades de azúcar similares a refrescos industriales, lo que desmonta la idea de que siempre son más saludables. En este sentido, enfatiza la importancia de comprender cómo se procesan los alimentos y no dejarse llevar por percepciones o estrategias de marketing.
Finalmente, insiste en que una alimentación consciente implica priorizar alimentos en su forma más completa y natural, evitando transformaciones que alteren su impacto en el organismo.