APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El Nobel Santiago Ramón y Cajal, considerado padre de la neurociencia moderna, dejó una reflexión que sigue vigente: vivir más depende no solo de la biología, sino también de las decisiones diarias. Su idea de evitar la imprudencia plantea que muchas veces la longevidad está ligada a hábitos responsables y a esquivar riesgos innecesarios.
Nacido en 1852, su trayectoria combinó arte y ciencia, lo que se reflejó en sus detalladas ilustraciones del sistema nervioso. Alcanzó reconocimiento mundial al recibir el Premio Nobel de Medicina en 1906 junto a Camillo Golgi, gracias a sus descubrimientos sobre la estructura de las neuronas, que revolucionaron el estudio del cerebro.
Más allá de sus aportes científicos, Cajal también destacó como pensador. En obras como Reglas y consejos sobre investigación científica y Charlas de café, abordó temas como la disciplina, el esfuerzo y la responsabilidad personal. Su visión defendía que el progreso no solo es colectivo, sino también individual.
En el contexto actual, su mensaje cobra relevancia ante estilos de vida marcados por el estrés y los excesos. Su pensamiento invita a priorizar la prevención y el autocuidado, entendiendo que vivir más no es solo cuestión de tiempo, sino de calidad de vida basada en decisiones conscientes.