APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Una investigación explora el uso de probióticos modificados genéticamente como tratamiento contra el cáncer, con el objetivo de reducir los efectos agresivos de terapias tradicionales y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

El estudio, desarrollado por la Universidad de Shandong, utilizó la bacteria Escherichia coli Nissle 1917, conocida por su uso en trastornos como la colitis ulcerosa, destacando su capacidad natural para localizar y colonizar tejidos tumorales.

Los científicos modificaron esta cepa para que produzca romidepsina directamente en los tumores, ayudando a frenar el crecimiento de células cancerosas de forma más localizada y menos invasiva.

A diferencia de tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia, que afectan tanto células sanas como enfermas, esta alternativa busca ser más precisa y reducir efectos secundarios.

Aunque los resultados iniciales son prometedores en modelos animales, aún se requieren más estudios antes de su aplicación en humanos.