APUNTE.COM.DO, Manzanillo, Montecristi, República Dominicana.– El Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (CEBAMDER) solicitó formalmente al presidente de la República una revisión institucional independiente del proyecto Manzanillo Power Land (Energía 2000) antes de su inauguración, advirtiendo que existen elementos documentados que ameritan una evaluación técnica, jurídica y ambiental de alto nivel, así como la implementación de un proceso de resarcimiento integral para el municipio de Pepillo Salcedo.
Frank Valenzuela, presidente de la organización ciudadana, destacó que no se oponen al desarrollo energético ni a la inversión, pero advirtió que el progreso del municipio debe sustentarse en criterios de legalidad ambiental, proporcionalidad territorial y sostenibilidad ecosistémica, especialmente en un entorno de alta sensibilidad ecológica, donde cualquier error técnico puede traducirse en daños irreversibles.
La organización denunció inconsistencias críticas en el expediente ambiental del proyecto, cuya ejecución se desarrolla en un corredor ecológico que integra el Parque Nacional Manglares de Estero Balsa, Playa Estero Balsa y un complejo sistema de humedales costeros de importancia internacional, lo que, a su juicio, exige una revisión institucional urgente e independiente.
En una carta formal dirigida al mandatario, CEBAMDER solicitó la revisión inmediata y exhaustiva del proceso de validación implícita del proyecto, a fin de que se realice una evaluación integral —jurídica, ambiental y técnica— que permita determinar la correspondencia real entre la obra ejecutada y el estudio ambiental que le dio origen.
El presidente de la organización, Frank Valenzuela, aclaró que la entidad no se opone al desarrollo energético ni a la inversión extranjera, pero advirtió que el progreso de Pepillo Salcedo no puede construirse al margen de la legalidad ambiental, la proporcionalidad territorial y la sostenibilidad de los ecosistemas.
CEBAMDER enfatizó que Pepillo Salcedo se ha convertido en un punto estratégico para la inversión energética nacional, pero también constituye uno de los sistemas ecológicos más frágiles del Caribe, donde convergen manglares, humedales, lagunas costeras y zonas marinas protegidas que sostienen la economía local y la biodiversidad regional.
La organización alertó que el proyecto ha sufrido transformaciones sustanciales desde su concepción original, superando los 437 megavatios e incorporando infraestructura gasífera, marítima y eléctrica no contemplada en el diseño inicial, lo que, conforme a la normativa ambiental dominicana, obliga a una actualización integral del estudio de impacto ambiental que no se refleja en el expediente actual.
Asimismo, responsabilizó a entidades del sector eléctrico, como la Comisión Nacional de Energía, la Superintendencia de Electricidad y el Ministerio de Energía y Minas, de haber permitido, mediante decisiones acumuladas, la evolución de un proyecto cuya configuración final difiere sustancialmente de la evaluada originalmente, sin una verificación ambiental proporcional.
Uno de los puntos más críticos señalados es que la línea base del estudio ambiental se construyó con datos de hace más de una década, lo que compromete la validez técnica del análisis en un contexto donde el territorio ha experimentado cambios acumulativos significativos, debilitando la capacidad de prever impactos reales y generando una desconexión entre la autorización ambiental y la realidad actual.
La organización también denunció impactos concretos en el ecosistema, incluyendo alteraciones en la dinámica costera de Playa Estero Balsa, intervenciones en manglares y afectaciones directas a la pesca artesanal, el ecoturismo y las economías locales, advirtiendo que estas transformaciones están erosionando el equilibrio social y ambiental del municipio.
El Centro CEBAMDER solicitó la creación de una comisión independiente, multisectorial y con capacidad técnica real que investigue los hechos, determine responsabilidades y formule medidas de restauración ecológica y resarcimiento integral al Municipio Pepillo Salcedo, al tiempo que instó al presidente a sostener un encuentro directo con las comunidades organizadas del municipio para garantizar que el desarrollo del Manzanillo, Copey y Carbonera se fundamente en legalidad territorial, sostenibilidad ambiental y social y justicia territorial.
En ese mismo orden, CEBAMDER advirtió que el consorcio responsable del proyecto no ha ejecutado un plan efectivo de restauración ecológica ni de resarcimiento integral para el municipio, pese a las múltiples promesas y reuniones sostenidas con actores locales. La organización recordó que uno de los encuentros más firmes fue convocado en diciembre de 2024 por Guillermo Estrella, uno de los socios más visibles del consorcio, donde se asumieron compromisos concretos que, a la fecha —a días de la inauguración—, no se han materializado y permanecen como promesas incumplidas
En ese contexto, CEBAMDER solicitó la continuación efectiva del criterio comunidad establecido en el Plan Maestro de Manzanillo, señalando que el criterio de oportunidad ya ha sido ampliamente cumplido, en la medida en que el municipio —y de manera particular Manzanillo— ha puesto a disposición del capital privado nacional e internacional sus suelos estratégicos en condiciones de alta fragilidad ambiental. Sin embargo, advirtió que ese mismo nivel de ejecución no se ha reflejado en el desarrollo de los proyectos estructurales consensuados para el territorio, generando una brecha crítica entre inversión y cumplimiento que compromete la legitimidad del modelo de desarrollo implementado.
En esa línea, la organización enumeró los principales proyectos pendientes contemplados en el Plan Maestro, entre ellos la implementación del Frente Marino con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, el sistema de saneamiento ambiental y alcantarillado, la finalización del proyecto Los Barracones, la construcción del muelle pesquero, la solución definitiva al vertedero municipal y al acceso al agua potable. Asimismo, incluyó la reactivación del Instituto Politécnico, la construcción del Centro INFOTEP, el apoyo a los sectores productivos desplazados y el fortalecimiento del gobierno local, extendiendo estos compromisos a comunidades como Copey y Carbonera, que también forman parte del ámbito territorial impactado por el desarrollo energético.
En ese sentido, CEBAMDER solicitó al presidente Luis Abinader la realización de un encuentro directo con las organizaciones sociales e instituciones del Municipio, a fin de abordar de manera integral las problemáticas vinculadas al Plan Maestro desde la perspectiva de la concertación que le dio origen. La entidad sostuvo que este espacio permitirá fortalecer el diálogo territorial, establecer compromisos verificables y garantizar que el desarrollo del municipio responda a un enfoque equilibrado entre inversión, justicia territorial y cumplimiento efectivo de la palabra pública.