APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -Las personas que nacieron en la década de 1960 crecieron en un entorno familiar con reglas claras y una fuerte presencia de los padres. Según el escritor canadiense Farley Ledgerwood, tres enseñanzas básicas que recibió antes de los 11 años influyeron más en su vida que cualquier título universitario.
El autor explica que muchas familias de esa época fomentaban la responsabilidad desde pequeños, el respeto por los demás y la capacidad de resolver problemas por cuenta propia. Estas habilidades se aprendían en el hogar mediante tareas cotidianas, disciplina y participación activa en la vida familiar.
Ledgerwood sostiene que estas lecciones tempranas ayudaron a formar adultos más autónomos y resilientes, demostrando que algunos valores aprendidos en la infancia pueden tener un impacto más duradero que la educación formal.