APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -Dormir con el teléfono móvil cerca de la cama es una práctica común, pero diversos estudios indican que puede afectar la calidad del sueño. Aunque muchas personas se preocupan por la radiación de los dispositivos, la evidencia científica señala que el verdadero problema suele ser el uso del celular antes de dormir.
Uno de los principales factores es la luz azul de las pantallas, que retrasa la producción de Melatonina, la hormona que regula el ciclo natural del sueño. Esta alteración puede hacer que la persona tarde más en dormirse y tenga un descanso más fragmentado.
Un metaanálisis con más de 36,000 participantes encontró que el uso excesivo del smartphone está asociado con un aumento significativo en el riesgo de mala calidad del sueño. Además, revisar mensajes, navegar en redes sociales o responder notificaciones mantiene al cerebro en estado de alerta, lo que dificulta alcanzar un descanso profundo.
En cuanto a la radiación de los dispositivos, organismos como la Organización Mundial de la Salud indican que no existen pruebas concluyentes de que los niveles de campos electromagnéticos de los teléfonos móviles causen daños directos durante el sueño.
Los especialistas recomiendan algunas medidas simples para mejorar el descanso, como dejar de usar el teléfono al menos una hora antes de dormir, activar el modo avión o colocar el dispositivo a una distancia mínima de un metro de la cama. También se sugiere sustituir el tiempo frente a la pantalla por actividades relajantes como leer, escuchar música tranquila o practicar ejercicios de respiración.
En definitiva, más que la presencia del dispositivo, lo que más influye en la calidad del sueño son los hábitos nocturnos relacionados con su uso. Reducir la exposición a pantallas antes de dormir puede ayudar a mantener un ciclo de sueño más saludable.