APUNTE.COM.DO. SANTO DOMINGO. -El consumo de café suele generar dudas entre quienes padecen hipertensión arterial, especialmente sobre si puede aumentar la presión y en qué cantidad es seguro beberlo.

De acuerdo con la Sociedad Peruana de Hipertensión Arterial y especialistas en cardiología, el café puede provocar un aumento temporal de la presión arterial, pero no se ha comprobado que cause hipertensión sostenida cuando se consume con moderación.

Estudios citados por instituciones como Mayo Clinic señalan que el efecto más evidente de la cafeína es una elevación breve de la presión, que puede durar entre cuatro y seis horas. Este efecto suele presentarse sobre todo en personas sensibles a la cafeína o que no consumen café con frecuencia.

Los especialistas explican que quienes beben café de forma habitual suelen desarrollar tolerancia, lo que reduce el impacto de la cafeína en el organismo con el paso del tiempo.

Consumo recomendado

Las recomendaciones médicas indican que las personas con hipertensión pueden consumir café con moderación, generalmente entre dos y cuatro tazas al día, preferiblemente durante las primeras horas de la mañana.

Entre las principales sugerencias están:

  • Mantener un consumo moderado de café (2 a 4 tazas diarias).

  • Evitar beberlo en la noche para no afectar el sueño.

  • Observar cómo reacciona la presión arterial después de consumirlo.

  • Reducir la cantidad o elegir café descafeinado si aparecen palpitaciones, ansiedad o insomnio.

Beneficios y posibles riesgos

Investigaciones recientes también sugieren que el consumo habitual de café podría asociarse con menor riesgo de enfermedades como la diabetes, la depresión o el Parkinson, además de una posible reducción de la mortalidad cardiovascular en algunas personas.

Sin embargo, el exceso de cafeína puede provocar efectos adversos como nerviosismo, palpitaciones o problemas para dormir. En el caso de mujeres embarazadas, los especialistas recomiendan limitar o evitar su consumo.

En conclusión, el café no está necesariamente prohibido para quienes tienen hipertensión. La clave está en la moderación y el seguimiento individual de la presión arterial, así como en consultar al médico si se presentan síntomas o cambios significativos.