APUNTE.COM.DO, Madrid.- El 85 % de los 1.933 médicos que acudieron al Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (Paime) entre 2023 y 2024 presentaban trastorno mental y el 15,1 % patologías adictivas, de las que el 25,8 % era por abuso de alcohol, el 42,3 % por consumo de drogas y el 31,7 % por patología dual -dependencia del alcohol y drogas-.
Son los datos hechos públicos este jueves por la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (Fpsomc) en el marco del XI Congreso y II Encuentro Internacional del Paime que se celebra en Alicante, que revelan que la cifra de facultativos atendidos ha aumentado un 13 % respecto al informe 2021-2022 y supone la mayor de la serie histórica desde 2011, cuando comenzaron a realizar los estudios bienales.
Baja la adicción al alcohol pero sube a las drogas
Las consultas por trastornos mentales se han mantenido, las de adicción al alcohol han bajado (de un 5,6 % a un 3,9 %), mientras que las realizadas por adicciones a drogas, como cocaína, canabis y benzodiazepinas, han aumentado más del doble (del 3 % al 6,4 %). Las demandas por patología dual han disminuido del 6,5 % al 4,8 %.
Imagen de archivo del centro de salud de Villaviciosa de Odón (Madrid). EFE/Zipi Aragón
Desde la puesta en marcha del Paime en 1998 se han atendido a 10.000 médicos, según ha detallado la vicepresidenta primera de la OMC y coordinadora nacional del programa, Isabel Moya, que ha destacado la «robustez y eficacia» de un recurso sanitario único en España, concebido «para garantizar la buena praxis médica y la seguridad del paciente».
Cataluña, Madrid, Andalucía y País Vasco concentran el 67 % de los casos nuevos atendidos en este periodo, y han incrementado «significativamente» en Andalucía (un 5 % más que en el anterior período), en Madrid (4,8 %) y en la Comunidad Valenciana (2,3 %), mientras que en Cataluña ha habido un descenso del 9 % y en el País Vasco del 1,7 %.
Aumentan los casos complicados con riesgo
De los 1.933 casos, 111 han requerido ingreso hospitalario y el 21 % (en 2023) y un 20,6 % (en 2024) han sido calificados de casos complicados (un 5 % más que en el estudio previo), de los cuáles un 50,6 % acarreaba riesgo para la praxis, un 39,4 % conflictos en el entorno laboral y un 10 % han cambiado de centro de trabajo.
Una sanitaria descansa en el pasillo de un hospital. EFE/Ramón de la Rocha/Archivo
«Los casos complicados son aquellos que no les es suficiente con una intervención estándar y requieren una gestión intensiva, prolongada y coordinada. Aumentan el riesgo para el médico, para el ejercicio profesional y para terceros», ha advertido Moya.
En este sentido, ha destacado el incremento de un 20 % de los contratos terapéuticos, que se aplican cuando «el médico es muy problemático, tiene baja adherencia al tratamiento o existe una discordancia» y requiere un seguimiento más estrecho para garantizar su recuperación y la seguridad en la práctica clínica.
En los dos últimos años analizados se han formalizado 405 nuevos contratos y actualmente 533 profesionales mantienen un contrato terapéutico activo, la cifra más alta desde la puesta en marcha del programa en 1998.
Moya ha remarcado también que de los facultativos que precisaron ingreso hospitalario, el 71,6 % recibió el alta y se reincorporó a su puesto de trabajo «sin ningún peligro ni para él ni para los ciudadanos». El 28,4 % fue un alta administrativa con diversas opciones (jubilación, inhabilitación, cambio de domicilio…).
La mayoría de médicos llega al Paime por iniciativa propia
Del total de médicos atendidos, el 68 % estaba trabajando al inicio del programa, el 28,6 % se encontraba de baja laboral, el 2 % estaba en paro y el 0,6 % tenía inhabilitación profesional temporal.
Los datos revelan que la gran mayoría de los profesionales llegan al programa de forma voluntaria: un 67 % espontáneamente y casi un 32 % de forma voluntaria pero inducida, bien por otros colegas (29 %) bien por los propios psiquiatras (21 %).
Vista exterior del Hospital universitario de La Paz en Madrid. EFE/Juana Benet/Archivo
Por edad, el mayor número de casos se encuentra en la franja de 31 a 40 (26,6 %), aunque preocupa el aumento entre los más jóvenes, menores de 30 años, que ya suponen el 17,3 %.
Y por sexo, es mayor el porcentaje de médicas afectadas por problemas de salud mental y/o adicciones. El 67 % de ellas pide ayuda en el programa Paime, frente al 33 % de profesionales varones, tendencia ascendente en los últimos años.
Respecto a la nacionalidad, el 83 % de los médicos son españoles y entre el 15 % de extranjeros, los que más acceden al programa son latinoamericanos, en concreto venezolanos (4,2 %) y colombianos (2,9 %).
Los médicos de familia y sobre todo en ciudades
El médico que más frecuentemente acude a este programa es el médico de familia (teniendo en cuenta que es una de las especialidades mayoritarias), aunque también hay un alta incidencia en pediatría, psiquiatría, anestesiología y reanimación y medicina interna.
En cuanto al desempeño laboral, la mayoría de los médicos que pidieron ayuda trabajan en el ámbito urbano (88 %) y en el sistema público de salud (83 %), mientras que el 10 % lo hace en la sanidad privada y el 7 % en ambos.
El coste anual del Paime es de más de 2,5 millones de euros, ha añadido Moya, que ha afirmado que «invertir en salud mental del médico es ahorrar costes al sistema y proteger al paciente».