APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -Fortalecer el sistema inmunológico no depende de fórmulas mágicas, sino de la constancia en la alimentación y en los hábitos diarios. Un plan de 21 días puede ser un buen punto de partida para crear rutinas que ayuden al cuerpo a responder mejor frente a infecciones y al desgaste del estrés cotidiano.

En la dieta, se recomienda priorizar alimentos ricos en vitaminas y minerales que apoyan las defensas, como frutas cítricas, guayaba, kiwi y fresas (vitamina C); zanahoria, auyama y vegetales de hoja verde (vitamina A); frutos secos, semillas y aceites vegetales (vitamina E); además de legumbres, carnes magras, huevos y pescado, que aportan proteínas necesarias para la producción de anticuerpos. El consumo de alimentos fermentados como yogur, kéfir o chucrut también favorece la salud intestinal, clave para una buena inmunidad.

A la par de la alimentación, es importante mantener una hidratación adecuada, dormir entre siete y ocho horas, y realizar actividad física moderada de forma regular, como caminar, montar bicicleta o hacer ejercicios en casa. Estos hábitos ayudan a reducir la inflamación y a mejorar la circulación de las células de defensa en el organismo.

El manejo del estrés también juega un papel fundamental. Prácticas sencillas como respiraciones profundas, momentos de descanso consciente, contacto con la naturaleza o actividades recreativas contribuyen a regular el sistema nervioso y, con ello, la respuesta inmunológica. En tres semanas, estos cambios no solo fortalecen las defensas, sino que también sientan las bases para un estilo de vida más saludable a largo plazo.