APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -La edad no siempre se vive como una cuestión estrictamente cronológica. Hay personas jóvenes que se sienten envejecidas por dentro y otras mayores que conservan una actitud vital, curiosa y abierta al mundo. En esa línea se interpreta una de las ideas asociadas a Franz Kafka: envejecer no es solo cumplir años, sino renunciar a la imaginación, perder la libertad interior y dejar de mirar la realidad con asombro.
Kafka utilizó en sus diarios la metáfora del envejecimiento como pérdida de percepción y de capacidad de renovación interior. Para él, la juventud tenía más que ver con la forma de mirar el mundo que con la edad biológica. De ahí la frase que se le atribuye: “La juventud es feliz porque tiene la capacidad de ver la belleza. Quien conserva la capacidad de ver la belleza nunca envejece”. Aunque la cita fue recogida por su colega Gustav Janouch en conversaciones posteriores, la idea encaja con el pensamiento del escritor: mantenerse atento a lo bello es una forma de conservar la vitalidad interior.
En filosofía, “ver la belleza” no se reduce a apreciar cosas bonitas, sino a mantener viva la capacidad de asombro. Aristóteles ya señalaba que la filosofía nace del asombro, y perder esa capacidad suele ir de la mano con el desgaste emocional que producen la rutina, el automatismo y el cansancio. Desde la psicología, se explica que lo que envejece por dentro no son los años, sino la repetición sin ilusión, la saturación de estímulos y la desconexión con lo que nos rodea.
Estudios recientes asocian la capacidad de asombrarse y de saborear las experiencias positivas —una conversación, un paseo, un momento de calma— con mayor bienestar y sensación de vitalidad. Incluso organismos internacionales destacan que el contacto con el arte, la naturaleza y la cultura tiene efectos positivos en la salud emocional. En ese sentido, cultivar la atención a la belleza cotidiana y mantener la curiosidad activa no detiene el paso del tiempo, pero sí puede hacer que se viva con una sensación más plena de juventud interior.