APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -El doctor en Filosofía y asesor filosófico Omar Linares plantea una crítica al discurso actual del crecimiento personal, que promueve la idea de que debemos convertirnos constantemente en “nuestra mejor versión”. Según explica, este mensaje, muy presente en libros de autoayuda, redes sociales y contenidos motivacionales, puede terminar generando más frustración que bienestar, al imponer un ideal inalcanzable de mejora continua.
Linares aclara que el problema no es la noción de crecer, sino el sentido que se le ha dado en la actualidad. Recuerda que, en la tradición filosófica clásica, el crecimiento personal estaba ligado al florecimiento interior, a la comprensión de uno mismo y a la capacidad de afrontar las dificultades con mayor lucidez. La filosofía se entendía como un arte de vivir que ayudaba a atravesar el sufrimiento y a encontrar sentido en la experiencia humana, no como una carrera por cumplir estándares externos.
En contraste, sostiene que hoy el ideal de mejora personal suele centrarse en la productividad, la optimización del tiempo y la construcción de un cuerpo o una mente “eficientes”, lo que convierte a la persona en un proyecto permanente de autoexigencia. Esta lógica de rendimiento, advierte, genera una tensión constante con uno mismo y una sensación de no ser nunca suficiente, alimentando el autorrechazo y la culpa.
Desde su enfoque, Linares defiende que el crecimiento auténtico solo es posible desde la autoaceptación. No se trata de conformismo, sino de partir de un reconocimiento honesto de lo que somos. Propone recuperar espacios de reflexión que permitan cuestionar los ideales impuestos y replantear qué entendemos por una vida buena. En ese proceso, la filosofía funciona como una herramienta para frenar, pensar y construir una vida con más sentido, menos dominada por la presión de “tener que ser mejor” todo el tiempo.