APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -El consumo moderado de café se asocia cada vez más con posibles beneficios para la salud cognitiva. Un estudio reciente publicado en JAMA, que siguió durante años a más de 130 mil personas, sugiere que beber dos o tres tazas de café con cafeína al día —o consumir té de forma regular— podría ayudar a reducir el riesgo de demencia, ralentizar el deterioro cognitivo y preservar la función mental. Los investigadores observaron que quienes consumían más café presentaban un menor riesgo de desarrollar demencia y un mejor rendimiento en algunas pruebas cognitivas, en comparación con quienes no lo tomaban.

Los autores aclaran que se trata de un estudio observacional, por lo que no demuestra una relación directa de causa y efecto. Es decir, el café no “previene” por sí solo enfermedades como el alzhéimer, sino que su efecto sería pequeño y formaría parte de un conjunto de hábitos saludables que incluyen buena alimentación, actividad física, descanso adecuado y vida social activa. Especialistas en neurología subrayan que el café no es un potenciador directo de la cognición, pero sí podría aportar un efecto protector frente a enfermedades neurodegenerativas dentro de un estilo de vida cerebro-saludable.

La investigación también señala que existe un “efecto techo”: consumir más de dos o tres tazas al día no aumenta los beneficios y, por el contrario, un exceso de cafeína puede provocar nerviosismo, ansiedad o problemas de sueño. Además, los beneficios no se observaron en el café descafeinado, lo que apunta a la cafeína como uno de los principales componentes responsables del posible efecto neuroprotector, junto a otros compuestos bioactivos con acción antioxidante y antiinflamatoria. Los expertos recomiendan, por tanto, un consumo moderado, preferiblemente sin azúcar ni cremas añadidas, como parte de un patrón de vida saludable.