APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -El geólogo Osiris De León advirtió que el Parque Nacional Jaragua es un patrimonio ambiental de la nación y no un bien económico de carácter familiar, en reacción a la decisión del Tribunal Superior Administrativo (TSA) de excluir más de 12 millones de metros cuadrados del área protegida en Pedernales para ser entregados a herederos de la familia Gadala María.
De León recordó que, tras la salida de Alcoa Exploration Company en 1982, el Estado dominicano recibió los derechos mineros en zonas de Cabo Rojo, Las Mercedes y El Aceitillar, y que, por recomendación técnica, estas áreas fueron convertidas en parques nacionales: Jaragua en la franja costera y Sierra de Bahoruco en la zona montañosa, incorporándose desde 1983 al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP).
El experto subrayó que cualquier modificación de los límites de un parque nacional requiere obligatoriamente la aprobación del Congreso Nacional mediante la modificación de la Ley Sectorial de Áreas Protegidas, previo conocimiento en ambas cámaras y la realización de vistas públicas, además de la promulgación del Poder Ejecutivo. A su juicio, un tribunal contencioso-administrativo no tiene competencia para reducir por sí solo el territorio de un área protegida sin que se agoten esos procedimientos legales.
Asimismo, enfatizó que el interés ambiental del país debe prevalecer sobre intereses económicos particulares y que cualquier cambio en áreas protegidas solo puede justificarse por razones de fuerza mayor y de comprobado interés nacional, sustentadas en estudios científicos y en el respeto a la Constitución y a los acuerdos internacionales de protección ambiental.
La postura de De León coincide con la de diversos ambientalistas que han rechazado la decisión del TSA, al considerar que pone en riesgo un espacio natural de alto valor ecológico.
Sobre el Parque Nacional Jaragua (reescrito):
El Parque Nacional Jaragua es una de las áreas naturales más valiosas de las Antillas, al concentrar ecosistemas áridos y costero-marinos de gran singularidad. En su territorio conviven bosques, playas, humedales, pastos marinos y arrecifes de coral, lo que lo convierte en un refugio clave de biodiversidad.
Además, es una zona con altos niveles de endemismo, ya que muchas de sus especies de flora y fauna solo existen en ese entorno. Jaragua protege una parte fundamental de las antiguas formaciones geológicas del sur de La Española, lo que explica la presencia de especies emparentadas pero distintas, como las iguanas de Ricord y Rinoceronte, así como varias especies de jicoteas, entre otras.