APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -El psicólogo y divulgador Xavier Guix aborda en su libro El problema de ser demasiado bueno el fenómeno del “buenismo”, una actitud en la que muchas personas confunden ser buenas con anularse a sí mismas, evitar el conflicto y cumplir siempre con las expectativas ajenas. Según el experto, esta “mala bondad” termina perjudicando a quien la practica, ya que implica renunciar a las propias necesidades para complacer a los demás.

Guix señala que intentar caerle bien a todo el mundo no solo es imposible, sino emocionalmente desgastante. En consulta observa a personas que sufren cuando alguien no las aprueba, lo que revela una dependencia del reconocimiento externo. Madurar, afirma, implica aceptar que no se puede agradar a todos.

El especialista identifica tres patrones frecuentes en las personas excesivamente complacientes: la sumisión a los deseos ajenos, el autosacrificio constante y la necesidad de aprobación. Estas conductas suelen formarse desde la infancia a partir de mandatos como “pórtate bien” o “cumple siempre”, y se refuerzan en entornos donde las necesidades emocionales no fueron suficientemente atendidas.

Finalmente, Guix subraya la importancia de aprender a ponerse límites, definir lo que uno quiere y respetarse a sí mismo, ya que el respeto de los demás empieza por el propio amor y cuidado personal.