APUNTE.COM.DO, Stephen Hawking fue uno de los científicos más influyentes y reconocidos del mundo por sus aportes a la física y la cosmología. Nació un 8 de enero, una fecha simbólica para la ciencia, pues coincide con el aniversario de la muerte de Galileo Galilei, figura clave en la comprensión del Universo.

Al igual que Galileo, Hawking marcó un antes y un después en la historia científica al profundizar en teorías sobre el origen del Universo, el Big Bang y los agujeros negros, convirtiéndose en una referencia obligada para el estudio de la física moderna.

Su vida estuvo profundamente marcada por la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que le fue diagnosticada a los 21 años, poco antes de casarse. En ese momento, los médicos le dieron apenas dos años de vida. Sin embargo, Hawking desafió todos los pronósticos y vivió más de cinco décadas con la enfermedad.

Con el paso del tiempo perdió la movilidad de las piernas, el uso de las manos, la voz y la capacidad de alimentarse por sí mismo. En 1985, tras una neumonía que lo llevó al coma, perdió definitivamente el habla y comenzó a comunicarse mediante un sintetizador incorporado a su silla de ruedas, diseñada especialmente para él y controlada con la presión de un dedo.

A pesar de las limitaciones físicas, Hawking mantuvo una intensa actividad intelectual, viajó por el mundo y formuló teorías que revolucionaron la ciencia. Su célebre frase, “Las personas tranquilas y silenciosas son las que tienen las mentes más fuertes y ruidosas”, resume el espíritu de un hombre que convirtió la adversidad en una fuente de genialidad.