APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -El director de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), Pedro Porfirio Urrutia
Sangiovanni, afirmó que su gestión estará orientada a fortalecer una relación de confianza y
cooperación con los contribuyentes y gremios profesionales, como eje fundamental para
mejorar el cumplimiento tributario, reducir la evasión fiscal y avanzar hacia un sistema
impositivo más moderno, eficiente y equitativo.
El funcionario subrayó que la nueva gestión no puede concebirse de manera aislada, sino que
debe construirse junto a los actores que interactúan diariamente con los contribuyentes.
“La administración tributaria debe trabajar de la mano con los gremios, asesores fiscales y otros
sectores vinculados al sistema tributario, porque el principal objetivo es el contribuyente y su
correcto cumplimiento”, afirmó Urrutia al ser entrevistado por Marleny Hernández para el
programa televisivo DGII 360, en su primera entrevista luego de su designación.
La evasión y los contribuyentes omisos
En relación con la evasión fiscal y los contribuyentes omisos, reconoció que se trata de una
realidad presente en todos los países, pero insistió en que el reto está en reducirla de manera
sostenida.
Por eso mismo, planteó un enfoque que combine fiscalización efectiva con orientación,
educación y concientización, diferenciando entre quienes incumplen de forma deliberada y
aquellos que caen en la omisión por desconocimiento, falta de acompañamiento o dificultades
operativas. “Antes que perseguir indiscriminadamente, debemos entender al contribuyente,
orientarlo y facilitarle el cumplimiento”, puntualizó el titular de la DGII.

Con relación a la tecnología, el titular de la DGII enfatizó que uno de los grandes retos del
sistema tributario es lograr que el pago de los impuestos sea más simple y automático para el
ciudadano, aprovechando los avances tecnológicos.
“Si hoy cualquier persona maneja un celular y utiliza aplicaciones sin dificultad, ¿por qué el
cumplimiento tributario no puede ser igual de fácil?”, cuestionó Urrutia, al tiempo de señalar que
existen experiencias internacionales exitosas donde los impuestos se retienen y transfieren de
manera automática al Estado en el mismo momento de la transacción.
Explicó que este enfoque permitiría reducir significativamente la evasión, evitar que los
contribuyentes manejen recursos que corresponden al Estado y disminuir la necesidad de
procesos de fiscalizaciones.
“Cuando el impuesto se separa automáticamente, el contribuyente no toca fondos del Estado.
Eso reduce riesgos, genera confianza y evita que quien quiere cumplir termine siendo omiso
por falta de liquidez o desconocimiento”, afirmó.
Tecnificación
De igual forma, el funcionario destacó la importancia de la tecnificación y capacitación continua
de los colaboradores de la DGII, a quienes definió como la base sobre la cual se sostiene toda
la institución.
Indicó que una administración tributaria moderna requiere servidores públicos altamente
capacitados, motivados y con un profundo sentido ético, capaces de orientar al contribuyente y
aportar soluciones dentro del marco legal.
“Orientar no es buscar cómo pagar menos, es explicar cómo hacer las cosas bien, combinando
el conocimiento tributario con el contable y financiero”, señaló Sangiovanni.

Conciencia tributaria y responsabilidad social

El incumbente de la DGII comparó la situación fiscal del Estado con la dinámica de los hogares,
donde las necesidades crecen más rápido que los ingresos, y destacó la importancia de la
conciencia tributaria como base de la sostenibilidad.
“Cuando alguien se queda con esos 18 pesos de impuestos, tiene que entender que se está
quedando con parte de la salud, del transporte, educación y de la inversión en obras del
Estado”, puntualizó.
Trayectoria
Urrutia destacó que su visión parte de una amplia trayectoria profesional y gremial de más de
30 años, especialmente vinculada al Instituto de Contadores Públicos Autorizados de la
República Dominicana (ICPARD), entidad que definió como la institución madre del ejercicio
contable y garante de la ética, la calidad y la buena práctica profesional.
Asimismo, resaltó su participación en la creación del Consejo Nacional de Asesores Fiscales
(CONACI), un espacio de alto nivel técnico que agrupa a especialistas en materia tributaria y
que ha servido como canal permanente de orientación y consulta.