APUNTE.COM.DO, Santo Domingo Este.– El ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, sostuvo un encuentro con el obispo de la diócesis Stella Maris, monseñor Manuel Ruiz de la Rosa, quien le presentó una maqueta arquitectónica correspondiente al Proyecto de Rescate del Monumento Faro a Colón, concebido como un parque temático orientado a recrear el sentido histórico y cultural que motivó su construcción.

El encuentro tuvo lugar en la Casa Arquidiocesana de la Altagracia, donde el ministro fue recibido por el obispo Ruiz de la Rosa, quien le mostró una maqueta de gran escala, enriquecida con diversos elementos alusivos a acontecimientos históricos.

Entre dichos elementos, Salcedo pudo apreciar réplicas de las tres carabelas, la Pinta, la Niña y la Santa María, así como representaciones de momentos clave vinculados a la llegada de Cristóbal Colón, los primeros encuentros con los pueblos originarios taínos y la posterior presencia africana en la isla.

Asimismo, la propuesta incluye referencias a Isabel la Católica, a la capilla del Rosario, al río Ozama y a diversas expresiones culturales del pueblo dominicano.

Durante la presentación, monseñor Ruiz de la Rosa explicó que el proyecto se encuentra en una fase de alianza estratégica entre la diócesis Stella Maris, el Gobierno dominicano, a través del Ministerio de Cultura, y otras instituciones, con el propósito de poner en valor la fe y el origen de la cultura nacional.

La visita del ministro se enmarca dentro de su programa de descentralización cultural, orientado a fortalecer la articulación con instituciones religiosas, deportivas y culturales en las distintas regiones del país.

 

Al concluir la presentación, Roberto Ángel Salcedo y monseñor Manuel Ruiz de la Rosa llevaron a cabo una visita al Faro a Colón, donde fueron recibidos por su gobernador, Eliezer Nolasco, y por Juan Mubarak, director nacional de Patrimonio Monumental.

Durante el recorrido que realizaron por el monumento, el ministro conversó con ambos funcionarios sobre los procesos de remodelación y acondicionamiento de las distintas salas y áreas del museo, el carácter religioso de la edificación y la importancia de mantener un programa constante de mantenimiento, a fin de que conserve su esplendor y ofrezca servicios acordes con las expectativas de los visitantes, tanto nacionales como extranjeros.