APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -En una época marcada por la prisa, las distracciones y las prioridades mal organizadas, surge una verdad sencilla pero poderosa: lo importante no se posterga, se atiende de inmediato.
Las relaciones humanas, los compromisos reales y las personas que aportan valor a nuestra vida no pueden quedar en lista de espera. El tiempo no se detiene y las oportunidades de demostrar interés, respeto y afecto tampoco regresan.
Postergar lo esencial es, muchas veces, una forma silenciosa de perderlo.
Quien deja para después lo que importa, corre el riesgo de quedarse solo con los recuerdos.
Atender de inmediato no significa apresurarse, sino reconocer prioridades. Significa escuchar cuando alguien necesita hablar, estar presente cuando hace falta y responder cuando el momento lo exige.
La vida no premia la indiferencia. Premia la acción oportuna, el compromiso sincero y la atención consciente.
Porque lo verdaderamente importante no se archiva,
se vive, se cuida y se atiende en el momento justo.
Comentario de Ramiro Estrella
Periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do
“Las personas no son asuntos pendientes. Cuando alguien importa, se nota en la atención inmediata, no en las excusas. El tiempo es limitado, pero la voluntad de estar presentes es una decisión”.