APUNTE.COM.DO.– ECONOMÍA | SANTO DOMINGO, RD.–El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) presentó los resultados del mercado cambiario, el nivel de las reservas internacionales, así como el comportamiento de la liquidez y las tasas de interés del sistema financiero al cierre del año 2025, reafirmando la fortaleza de la economía dominicana en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.
La entidad monetaria explicó que el 2025 estuvo caracterizado por un entorno externo complejo, influido por la política arancelaria del nuevo gobierno de los Estados Unidos, los conflictos geopolíticos entre Rusia y Ucrania, así como entre Israel y Palestina, y por la permanencia de tasas de interés internacionales elevadas, factores que generaron condiciones financieras más restrictivas a nivel global.
A pesar de este escenario adverso, el peso dominicano mostró un comportamiento estable. La tasa de cambio promedio ponderada de venta cerró el 31 de diciembre en RD$63.30 por dólar, con una depreciación acumulada de apenas 3.13 %, inferior al 5.00 % registrado al cierre de 2024. En tanto, la tasa de compra promedio ponderada se situó en RD$62.90 por dólar.
Durante todo el año 2025, la cotización promedio del peso frente al dólar fue de RD$61.99, ubicándose por debajo de lo proyectado en el marco macroeconómico oficial, que estimaba una tasa promedio de RD$63.11 y una depreciación cercana al 5.50 %.
En cuanto a las reservas internacionales, el Banco Central informó que al cierre de 2025 estas alcanzaron los US$14,691.2 millones, equivalentes al 11.4 % del Producto Interno Bruto (PIB) y a 5.4 meses de importaciones, superando holgadamente las métricas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El BCRD resaltó que este fortalecimiento de las reservas refleja la solidez de los fundamentos macroeconómicos del país, el dinamismo de los sectores generadores de divisas y la efectividad de las políticas monetaria y cambiaria aplicadas. Para el cierre de 2025, la generación de divisas se proyecta en alrededor de US$46,800 millones, impulsada principalmente por las exportaciones, el turismo y las remesas.
Asimismo, se destacó el aumento de la confianza de los inversionistas extranjeros, evidenciado en la reducción del riesgo país a mínimos históricos. El índice EMBI de JPMorgan pasó de 2.67 en abril a 1.69 en diciembre de 2025, situándose incluso por debajo del promedio de América Latina. Esta confianza también se refleja en una mayor entrada de inversión extranjera directa, estimada en unos US$4,900 millones al cierre del año.
Liquidez y tasas de interés
En relación con la liquidez, el Banco Central indicó que al cierre de diciembre los depósitos remunerados en la facilidad “overnight” ascendieron a RD$71,159.5 millones, con un promedio mensual de RD$113 mil millones, en línea con lo establecido en el programa monetario y considerado adecuado para facilitar la reducción de las tasas de interés.
Estas condiciones de liquidez permitieron atender oportunamente la mayor demanda de recursos financieros propia de la temporada navideña. Como resultado, la tasa de interés interbancaria se ubicó en 7.07 % en diciembre de 2025, 550 puntos básicos por debajo del máximo de 12.57 % registrado en junio, y 467 puntos básicos menor que en diciembre de 2024.
Las tasas de interés activas de la banca múltiple también mostraron una reducción significativa, situándose en 13.26 % en diciembre de 2025, frente al 15.05 % del año anterior. Destacaron las bajas en los préstamos a sectores productivos, que pasaron de 14.07 % a 12.86 %, así como en el financiamiento al consumo de los hogares, que disminuyó de 20.19 % a 17.86 %.
En cuanto a las tasas pasivas, estas cerraron en 6.05 %, registrando una reducción interanual de 377 puntos básicos.
El Banco Central señaló que esta tendencia a la baja en las tasas de interés facilitará, durante 2026, un mayor acceso al crédito para los hogares y los sectores productivos, a medida que continúe operando el mecanismo de transmisión de la política monetaria.
Finalmente, la institución reiteró su compromiso de mantenerse vigilante y adoptar oportunamente las medidas necesarias para preservar la estabilidad macroeconómica y financiera, garantizando que la inflación se mantenga dentro del rango meta establecido.