APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. - “El ladrón juzga por su condición” es una expresión popular que describe a quien acusa a otros basándose en sus propias faltas. La frase, aunque sencilla, tiene una profunda carga social y moral.
En la vida cotidiana, este comportamiento se manifiesta cuando una persona proyecta en los demás aquello que practica o teme. La desconfianza se convierte entonces en un espejo de su propia conciencia.
En el ámbito político, la expresión cobra especial vigencia. Líderes y funcionarios señalan corrupción, abuso de poder o falta de ética en sus adversarios, mientras enfrentan señalamientos similares o peores.
Analistas consideran que esta conducta busca desviar la atención pública. Acusar primero se convierte en una estrategia para confundir, victimizarse o ganar ventaja en la opinión pública.
En escenarios judiciales y mediáticos, el fenómeno también se repite. Quien tiene cuentas pendientes suele ser el más severo en sus juicios, utilizando el discurso moral como escudo.
Para el sociólogo Zygmunt Bauman, la proyección de culpas es una forma de evasión de responsabilidad. “Se acusa al otro para no mirarse a sí mismo”, advierte en sus reflexiones sobre la ética social.
Desde Apunte.com.do observamos que esta frase popular sigue vigente porque describe una conducta humana recurrente, presente tanto en la política como en la vida diaria.
Comentario de Ramiro Estrella
Periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do
“Cuando el ladrón juzga por su condición, la verdad termina saliendo a flote. La coherencia entre discurso y conducta es la verdadera prueba de credibilidad”.
Apunte.com.do continuará analizando expresiones populares que, más allá del refrán, reflejan realidades profundas de nuestra sociedad