APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -El Renacimiento no fue solo un movimiento artístico, sino una revolución intelectual y cultural que transformó la forma en que la humanidad se concebía a sí misma. Surgido en Italia entre los siglos XIV y XVI, este período marcó el fin de la mentalidad medieval y el inicio de una nueva era basada en la razón, el conocimiento y la creatividad humana.
Con epicentro en ciudades como Florencia, Roma y Venecia, el Renacimiento impulsó el humanismo, corriente que colocó al ser humano en el centro del pensamiento, sin desligarlo de la fe, pero otorgándole valor a la razón, la observación y la experiencia.
Arte que desafió su tiempo
El arte renacentista rompió esquemas. La pintura y la escultura adoptaron la perspectiva, el realismo y la proporción, inspiradas en la antigua Grecia y Roma. Obras de Leonardo da Vinci, Miguel Ángel y Rafael no solo embellecieron su época, sino que redefinieron el concepto de arte universal.
Ciencia y saber al alcance de más personas
El Renacimiento también fue clave para el avance de la ciencia, la educación y la filosofía. La invención de la imprenta por Johannes Gutenberg permitió la difusión masiva del conocimiento, debilitando el monopolio intelectual y fomentando el pensamiento crítico.
Pensadores como Erasmo de Rotterdam promovieron una visión ética y educativa del ser humano, mientras que Nicolás Maquiavelo abrió el debate moderno sobre el poder y la política.
Un legado que sigue vivo
Cinco siglos después, el Renacimiento sigue siendo referencia obligada para entender el mundo moderno, la libertad de pensamiento, el valor del conocimiento y la centralidad del ser humano en la historia.
Comentario
“El Renacimiento nos recuerda que el progreso de las sociedades comienza cuando el ser humano se atreve a pensar, crear y cuestionar. Fue el punto de partida del mundo moderno y una prueba de que el conocimiento es, y seguirá siendo, la mayor fuerza transformadora de la humanidad.”