APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -Groenlandia, un territorio de enormes dimensiones y creciente importancia geopolítica, sigue despertando el interés mundial tanto por su ubicación estratégica como por su historia política ligada a Europa. Aunque muchos la asocian erróneamente con un país independiente, lo cierto es que esta vasta isla forma parte del Reino de Dinamarca, bajo un régimen de amplia autonomía.
Un gigante cubierto de hielo
Con una superficie aproximada de 2.166.000 kilómetros cuadrados, Groenlandia es la isla más grande del planeta. Para tener una referencia clara, su territorio es mayor que el de México y cuadruplica el tamaño de España. Sin embargo, cerca del 80 % de su superficie está cubierta por una capa permanente de hielo, lo que limita considerablemente el asentamiento humano. Su población ronda apenas los 56 mil habitantes, concentrados mayormente en la costa.
De los vikingos a la corona danesa
La historia de Groenlandia se remonta al siglo X, cuando fue colonizada por vikingos noruegos, liderados por Erik el Rojo. En ese entonces, el territorio pasó a depender del Reino de Noruega.
En 1380, Noruega se unió políticamente con Dinamarca, formando una sola corona. Como consecuencia, Groenlandia quedó bajo el control danés-noruego. Este dominio se consolidó definitivamente en 1814, tras el Tratado de Kiel, cuando Noruega fue separada de Dinamarca y entregada a Suecia, mientras Groenlandia permaneció bajo soberanía danesa.
Del colonialismo a la autonomía
Durante siglos, Groenlandia fue considerada una colonia. No fue hasta 1953 cuando dejó oficialmente ese estatus y pasó a ser parte integral del Reino de Dinamarca. Más adelante, en 1979, obtuvo su primer estatuto de autogobierno, ampliado significativamente en 2009, cuando asumió control sobre áreas clave como justicia, policía y recursos naturales.
No obstante, Dinamarca mantiene competencias esenciales como la defensa y la política exterior, además de brindar apoyo económico al territorio.
Un futuro en debate
Hoy, Groenlandia cuenta con un gobierno propio y una fuerte identidad inuit. El debate sobre una posible independencia total sigue abierto, impulsado por el interés internacional en el Ártico y el potencial de sus recursos naturales, como minerales y energías estratégicas.
Comentario
Groenlandia no solo es un territorio cubierto de hielo; es una pieza clave del ajedrez geopolítico global. Su historia demuestra cómo decisiones tomadas hace siglos aún influyen en el equilibrio político del presente.