APUNTE.COM.DO, Moscú/Budapest.- El presidente ruso, Vladímir Putin, aceptó este viernes que Budapest pueda acoger unas negociaciones de paz para Ucrania, tras recibir en el Kremlin al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, mientras Bruselas pedía a Moscú tomarse en serio esas posibles conversaciones.
«Si durante nuestras negociaciones se llega a utilizar la plataforma de Budapest, yo también estaré encantado. Y le quiero dar las gracias por su disposición a ayudar», dijo Putin al comienzo de la reunión en el Palacio del Kremlin.
Putin destacó que ya le pareció bien cuando en octubre pasado el presidente de EE.UU., Donald Trump, ofreció la capital húngara como sede para la cumbre ruso-estadounidense, lo que sentó muy mal en la Unión Europea (UE), aunque la reunión fue cancelada posteriormente.
Orbán, que justificó su viaje a Moscú por la necesidad de «asegurar el suministro energético» húngaro con los hidrocarburos rusos, confirmó que «Hungría está dispuesta a ofrecerse como sede para tales negociaciones y está dispuesta a contribuir al exitoso desenlace de este proceso».
«Hungría está interesada en la paz y sinceramente esperamos que la iniciativa de paz desvelada recientemente conduzca al fin y al cabo a esa paz», afirmó Orbán, quien resaltó que la política exterior de su país hacia Rusia es coherente y no admite presiones externas.
El primer ministro húngaro, Víktor Orbán, y el presidente ruso, Vladímir Putin, durante su reunión de este viernes en el Kremlin, en Moscú. EFE/EPA/ALEXANDER NEMENOV / POOL
Como respuesta, Putin destacó la «postura equilibrada» del líder húngaro respecto a Ucrania, que difiere de la de la mayoría de miembros de la UE, ya que se opone a apoyar financieramente a Kiev y sancionar a Moscú, al tiempo que da por descontada la victoria del ejército ruso en la guerra.
Bruselas pide a Putin sentarse a negociar
Preguntada por el viaje de Orbán, la portavoz de la Comisión Europea, Paula Pinho, evitó confirmar si Bruselas recibió un aviso previo de la visita a Moscú, pero subrayó de nuevo la posición común de los Veintisiete.
«El mensaje de la Unión Europea a Moscú está muy claro. (La UE) está pidiendo a Moscú y a quien lidera el país, el presidente Putin, que venga a la mesa de negociación. Ese es el mensaje a Moscú», declaró Pinho en una rueda de prensa.
Por otro lado, Pinho recalcó que Volodímir Zelenski es el presidente «democráticamente elegido» por los ucranianos.
Lo hizo después de que, el jueves, Putin declarase que llegar a un acuerdo con Ucrania ahora es «imposible desde el punto de vista jurídico», ya que, a su juicio, Zelenski perdió su «legitimidad» al no convocar elecciones al expirar su mandato en 2024, algo que -adujo- sí hizo Rusia.
Respecto a los registros que las autoridades anticorrupción ucranianas están llevando a cabo en el domicilio del jefe de la oficina presidencial ucraniana, Andrí Yermak, la portavoz de la Comisión dijo que tiene «mucho respeto por esas investigaciones, que muestran que los organismos anticorrupción en Ucrania están haciendo su trabajo».
Orbán se reúne con Putin «sin mandato europeo», advierte Merz
El primer ministro esloveno, Robert Golob, y el canciller alemán, Friedrich Merz (d), este viernes durante una rueda de prensa en Berlín. EFE/EPA/FILIP SINGER
Más contundente fue el canciller alemán, Freidrich Merz, quien recordó en una rueda de prensa que Orbán viajó a Moscú «sin mandato europeo, y sin consultarnos, pero eso no es nada nuevo».
«Tiene sus propias ideas para poner fin a esta guerra, que hasta ahora no se han materializado. Si alguien tiene una idea mejor que nosotros, será muy bienvenida. Pero dudo que esta vez tenga más éxito que la última, lamentablemente«, dijo al referirse a la anterior visita de Orbán a Rusia, en julio del año pasado, nada más asumir la presidencia rotatoria del Consejo Europeo.
Recordó que la anterior visita no sólo fue infructuosa, sino que pocos días después de la misma se registraron ataques de los más violentos del ejército ruso contra infraestructuras y objetivos civiles en Ucrania, y confió en que eso no se repita otra vez.
En la misma rueda de prensa, el primer ministro esloveno, Robert Golob, recalcó que Orbán «actúa en su propio interés» y que su mensaje no es el que quieren transmitir el resto de los Veintisiete.
«Me temo que Viktor Orbán hace tiempo que dejó de jugar en el equipo europeo y esta visita también se inscribe en ese contexto», declaró Golob.
Apoyo incondicional de Orbán al plan de Trump
El primer ministro húngaro, Víktor Orbán, y el presidente ruso, Vladímir Putin, durante su reunión de este viernes en el Kremlin, en Moscú. EFE/EPA/ALEXANDER NEMENOV / POOL
Orbán y los ministros de su Gobierno en las últimas semanas han pedido a los socios comunitarios que apoyen «incondicionalmente» el plan de 28 puntos de Trump, que contenía las principales exigencias de Moscú, entre ellas la cesión de territorios por parte de Ucrania y una reducción drástica de su ejército.
Ese plan, tras negociaciones entre Washington, Bruselas y Kiev fue modificado y reducido a 19 puntos, aunque Moscú adelantó que no acepta estos cambios.
La última vez que viajó a Moscú para entrevistarse con Putin fue el 5 de julio de 2024, en el marco de una supuesta «misión de paz«, pocos después de que Hungría asumiera la presidencia rotatoria de la UE.
Esa «misión», sin autorización previa de los socios comunitarios, suscitó críticas por parte de la UE, que afirmó que Orbán no la representaba «de ninguna manera».
Orbán busca más petróleo y gas rusos
Antes de despegar hacia Moscú, Orbán había asegurado a la radio pública húngara que el objetivo de sus negociaciones con Putin era «seguir garantizando el suministro energético de Hungría«, que importa de Rusia el 65 % del crudo y el 85 % del gas que utiliza.
El líder húngaro subrayó ese mensaje delante de Putin, al que dijo que «la base de la seguridad energética de Hungría reside en el suministro estable de recursos energéticos rusos, pasados, presentes y futuros».
Insistió en que Budapest valora «enormemente la estabilidad y la previsibilidad del suministro energético ruso».
«Hungría está interesada en mantener un diálogo energético con su país», aseguró Orbán al jefe de Kremlin, y añadió: «Creo que, dado el clima político actual, hemos hecho un gran esfuerzo por desarrollar la cooperación entre nuestros pueblos. Y espero sinceramente que hagamos mucho más».
El primer ministro húngaro subrayó que su país «padece el impacto del conflicto ucraniano y sufre importantes pérdidas económicas».
«La cooperación económica se ve obstaculizada por las acciones bélicas, y esto es válido tanto para Europa como para nosotros», resumió.
Orbán ha prometido demandar a la UE por la decisión de los Veintisiete de adelantar a 2028 la desconexión total de las importaciones de hidrocarburos rusos.
Los contratos vigentes de Hungría
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, habla con un periodista del medio público MTVA antes de su salida hacia Moscú, este viernes en el aeropuerto internacional de Budapest, en una imagen cedida por su oficina. EFE/EPA/ZOLTAN FISCHER /Cedida
En su entrevista matutina, el líder húngaro recordó que en sus recientes negociaciones en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump logró una excepción a las sanciones estadounidenses contra las petroleras rusas.
«Ahora solo falta comprar gas y petróleo a los rusos. Por eso voy allí, para garantizar el suministro energético de Hungría a un precio asequible para este invierno y el próximo año», afirmó.
Sin embargo, según la prensa independiente local, Hungría ya cuenta con contratos vigentes sobre la compra de gas y crudo ruso.
«Moscú suministra todas las cantidades que Hungría solicite», afirma el diario digital Hvg, cuestionando que ese sea el tema principal de las negociaciones de este viernes.
Por otra parte, el portal 444 señala que las negociaciones podrían centrarse en los planes de expansión de la petrolera húngara MOL en los Balcanes, una región donde varias compañías resultaron afectadas por las sanciones de Trump contra Lukoil y Rosneft, lo que permitiría a MOL adquirir sus participaciones.
En el encuentro de este viernes participan los ministros de Exteriores de ambos países, el ruso Serguéi Lavrov y el húngaro Péter Szijjártó, y el viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, coordinador de la política energética de este país, que suministra a Budapest petróleo y gas a precios por debajo del mercado.