APUNTE.COM.DO. SANTO DOMINGO. REPÚBLICA DOMINICANA. – En República Dominicana, muchas de las ideas que se presentan como proyectos de desarrollo o promesas de cambio terminan siendo simples quimeras, ilusiones que se desvanecen ante la falta de voluntad, continuidad o transparencia.
Expertos en economía y política coinciden en que el país ha avanzado en algunos aspectos, pero persisten las estructuras que impiden convertir los buenos discursos en resultados tangibles. En sectores como salud, educación, vivienda y medio ambiente, los anuncios suelen generar esperanza, pero rara vez se traducen en soluciones sostenibles.
Para muchos ciudadanos, las “quimeras” se han convertido en parte del discurso cotidiano. Se anuncian megaproyectos, planes de modernización o reformas institucionales que, con el paso del tiempo, se diluyen entre los cambios de gestión o la falta de seguimiento.
Opinión de Ramiro Estrella
Ramiro Estrella, periodista y abogado, considera que la República Dominicana necesita menos promesas y más acciones medibles.
“No podemos seguir viviendo de quimeras. El país requiere políticas públicas reales, transparentes y con continuidad, que transformen las palabras en hechos concretos”, expresó Estrella, quien también es director ejecutivo de Apunte.com.do.