APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -Agencia.. La Franja de Gaza, un territorio de apenas 365 km² situado en la costa del Mediterráneo, es hoy símbolo de resistencia, sufrimiento y conflicto en Medio Oriente. Su historia, marcada por conquistas, desplazamientos y tensiones políticas, refleja siglos de luchas por el control y la supervivencia de su población.
Desde la antigüedad, Gaza fue un punto estratégico para imperios y comerciantes. Filisteos, egipcios, romanos y bizantinos pasaron por esta región, transformándola en un centro cultural y comercial. En el siglo VII, con la expansión árabe, la Franja se incorporó al mundo islámico y, durante siglos, permaneció bajo diferentes dinastías hasta su integración al Imperio Otomano en 1517, período en que su desarrollo económico fue limitado.
Tras la Primera Guerra Mundial, Gaza quedó bajo mandato británico. Con la creación del Estado de Israel en 1948 y la guerra árabe-israelí, miles de palestinos fueron desplazados hacia esta región, que quedó bajo administración egipcia hasta 1967. Ese año, durante la Guerra de los Seis Días, Israel ocupó Gaza, dando inicio a décadas de tensiones, construcción de asentamientos y conflictos intermitentes con la población palestina.
Los Acuerdos de Oslo de la década de 1990 dieron paso a la Autoridad Nacional Palestina, pero el control total del territorio pasó a manos de Hamas en 2007, tras un conflicto interno con Fatah. Desde entonces, Gaza enfrenta un bloqueo económico y militar impuesto por Israel y Egipto, junto a repetidas guerras que han destruido infraestructura y dejado miles de muertos.
Hoy, Gaza es uno de los territorios más densamente poblados del mundo, con casi 2 millones de habitantes, y enfrenta una crisis humanitaria que afecta salud, educación y empleo. A pesar de décadas de negociaciones, la paz sigue siendo esquiva y el futuro de la franja permanece incierto, atrapado entre la política, el conflicto armado y la esperanza de una solución duradera.
En Gaza, la historia no es solo pasado: es un presente de desafíos diarios y una lucha constante por la supervivencia y la dignidad.