APUNTE.COM.DO,Brasilia.- El fiscal general, Paulo Gonet, pidió este martes a la Corte Suprema que el expresidente brasileño Jair Bolsonaro y otros siete acusados sean declarados culpables de cinco delitos contra el orden democrático, aunque no llegó a sugerir una pena, que pudiera llegar a 40 años de cárcel.

La Fiscalía General «espera que el juicio acepte la procedencia de la acusación producida», dijo Gonet tras presentar los cargos por golpismo frente a los cinco jueces de la Primera Sala de la Corte, donde se celebra el proceso penal cuya fase final comenzó este martes.

Aseguró que todo fue «debidamente constatado» y «ratificado» por muchos de los 52 testigos escuchados por el tribunal durante la fase de instrucción.

Gonet presentó un pormenorizado relato sobre la actividad de lo que calificó como «organización criminal», que tenía el objetivo de «desconocer la voluntad popular» e impedir que el progresista Luiz Inácio Lula da Silva asumiera el poder tras derrotar a Bolsonaro en las elecciones de octubre de 2022.

Según el fiscal, «el grupo liderado por el presidente Bolsonaro y compuesto por figuras claves del Gobierno, las Fuerzas Armadas y organismos de inteligencia, desarrolló e implementó un plan progresivo y sistemático de ataque a las instituciones democráticas con la finalidad de impedir la alternancia legítima del poder».

Al borde de un «proyecto autoritario de poder»

Afirmó que «desde 2021 se adoptó la táctica de generar un clima de desconfianza en las instituciones democráticas» y en favor de un «proyecto autoritario de poder» y «con fines de golpe», en alusión a una dura campaña contra el sistema electoral del país que Bolsonaro encabezó desde el Gobierno.

En su relato, citó manifestaciones convocadas por el líder de la ultraderecha contra las autoridades judiciales y electorales, que pretendían «incitar a una rebelión popular» frente a las elecciones y tomaron forma tras la victoria de Lula en octubre de 2022.

En ello coincidió el magistrado de la Corte Suprema de Brasil Alexandre de Moraes, instructor del juicio contra Bolsonaro, quien declaró que los acusados buscaron imponer «una verdadera dictadura» en el país.

«Solo queda lamentar que en la historia republicana brasileña haya habido un nuevo intento de golpe, atentando contra las instituciones y contra la propia democracia, para instalar un estado de excepción y una verdadera dictadura», dijo el juez.

De Moraes, en la lectura del informe del caso, dijo que una «verdadera organización criminal» intentó romper el orden democrático en momentos en que el país atravesaba «una nociva radical y violenta radicalización política».

Sin la presencia de Bolsonaro

El presidente de la Primera Sala de la Corte Suprema de Brasil, Cristiano Zanin, abrió hoy la primera sesión de la fase final del juicio, a la que Bolsonaro ha decidido no asistir.

Según ha confirmado su familia, el líder de la ultraderecha, de 70 años, tiene problemas de salud y por eso no ha solicitado la autorización que requeriría para abandonar su domicilio y estar presente en las sesiones, que se prolongarán hasta la semana próxima, cuando deberá ser dictada sentencia.

Bolsonaro y otros siete reos, entre los que figuran exministros y antiguos jefes militares, responden por cinco delitos contra el régimen democrático, todos originados durante la convulsionada fase política en la que se sumergió Brasil tras las elecciones de octubre de 2022.

En esos comicios, Bolsonaro aspiraba a la reelección, pero fue derrotado por Lula, aunque nunca reconoció el resultado de las urnas.

La Primera Sala del Supremo, a cargo del proceso, ha reservado para la fase final del juicio las sesiones de este mismo martes y del miércoles, y continuará las audiencias los días 9, 10 y 12 de septiembre.