Hay un juego emocional que muchas parejas practican que siempre pone al amor a la orilla del barranco.
Es el bendito juego de gritarse desde el fondo de los pulmones “ya no te aguanto más, me voy”, cada vez que se disgustan y sienten que ya no aguantan al otro. Y algunas veces hasta consuman el acto, salen de la casa, tirando puertas, prometiendo nunca regresar, para horas más tarde retornar como corderos buscando el calorcito de su pareja.
Cuando se hace costumbre, la cosa empeora. Los dos gritan como si fuera el fin del mundo, uno que se va y el otro que le abre la puerta para que no regrese.
Así van viviendo día tras día sin darse cuenta que están practicando uno de los juegos más peligrosos para el amor: el juego del adiós.
En cada despedida, cada vez que se abre la puerta para decir adiós, se abre también una herida en el alma.
Mientras más heridas haya en un amor, más difícil será reconstruirlo.
Un buen día, la idea del adiós se hace familiar. La idea del rompimiento ronda como un plan anhelado.
Juguemos al compromiso en lugar de jugar al adiós.
Para que una relación se fortalezca no sólo es necesario el amor, se necesita un buen rocío de compromiso.
Compromiso es la voluntad de quedarnos en las buenas y en las malas.
Compromiso es tomarse de la mano aunque estemos cansados de estar.
Compromiso es luchar hombro a hombro aunque las ganas desmayen.
Compromiso es no decirse adiós en cada vaivén del amor.
El compromiso NO es permanecer en una relación que te hace daño, que te abusa, que te maltrata. Compromiso NO es quedarse tercamente en una relación que sólo te hace sufrir. En estos casos el adiós definitivo es la mejor salida.
Algunas personas piensan que jugar al adiós le inyecta más emoción a su relación, ¿qué crees tú?, ¿crees que es peligroso o le daría más fogosidad a tu relación?
Si has jugado al adiós o conoces a alguien que lo haya hecho, cuéntanos la historia.
Aquí te dejo algunas ideas para que las practiques cuando sientas ganas de tirar la toalla y tengas ganas desesperadas de decir adiós:
1. Un amor no es algo de lo cual uno se deshace en un segundo. Si estás muy molesta, respira profundo, tómate un tiempo para pensar. Tomar la decisión sin coraje te dará otra perspectiva.
Crédito de fotografía: AlicePopkorn