APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO, REPUBLICA DOMINICANA.- El presidente Luis Abinader aclaró que las pruebas antidoping realizadas este lunes por el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) ya estaban planificadas con antelación y no fueron una reacción a las declaraciones del senador Antonio Marte sobre el consumo de drogas entre choferes del transporte público.

Durante su participación en LA Semanal con la Prensa, Abinader explicó que el operativo formaba parte de un programa previamente establecido por el Intrant, desmintiendo así cualquier vínculo entre la jornada antidoping y las recientes afirmaciones del legislador.

"El Intrant tenía este programa previsto desde antes y lo informó oportunamente. Esa fue la reacción del senador", expresó el mandatario, al referirse a las declaraciones de Marte en el Senado, donde afirmó que si se realizaban pruebas antidoping en la capital, el transporte público quedaría sin conductores debido al supuesto alto consumo de sustancias ilícitas en este sector.

El origen de la controversia

Las declaraciones del senador Antonio Marte, quien además es presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (Conatra), generaron una ola de reacciones en la opinión pública y en el sector transporte. Sus palabras pusieron en el centro del debate el impacto del consumo de drogas entre los conductores del transporte público y la necesidad de controles más estrictos para garantizar la seguridad vial.

En respuesta, Abinader reiteró el compromiso del Gobierno con la seguridad en las vías y la regulación del sector transporte, subrayando que la iniciativa del Intrant busca reducir los riesgos asociados a la conducción bajo efectos de sustancias prohibidas.

Operativo y reacciones

El operativo antidoping se llevó a cabo en varios puntos estratégicos del país, incluyendo el kilómetro 9 de la autopista Duarte, donde se sometió a pruebas a un grupo significativo de choferes. Las autoridades han señalado que este tipo de controles se mantendrán como parte de las políticas de seguridad vial, con el objetivo de detectar y sancionar a quienes incumplan las normativas.

Mientras tanto, algunos sindicatos de transporte han manifestado su apoyo a estas medidas, considerando que contribuyen a mejorar la imagen del sector y a ofrecer un servicio más seguro a los usuarios. No obstante, otros sectores han señalado que el problema del consumo de drogas en el transporte público debe abordarse con políticas de prevención y programas de rehabilitación para los conductores afectados.

El debate sigue abierto y se espera que el Gobierno continúe implementando acciones para fortalecer el control y la regulación en el sector transporte, en aras de garantizar mayor seguridad en las carreteras del país.