Graciano Jiménez, Presidente de Salva Dominicana, llama a la defensa de la soberanía nacional en acto conmemorativo del natalicio de Juan Pablo Duarte

APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO, REPUBLICA DOMINICANA.- En un acto solemne celebrado en el Altar de la Patria, Graciano Jiménez, presidente de Salva Dominicana, ofreció un emotivo discurso en honor al natalicio de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria. Durante su intervención, Jiménez destacó la vigencia de los ideales de Duarte y llamó a la reflexión sobre los retos que enfrenta la República Dominicana en la actualidad.

“El sueño de Duarte de una nación libre, soberana y unida sigue vivo en nuestros corazones. Hoy, mientras celebramos su legado, también hacemos una pausa para analizar las amenazas que ponen en peligro nuestra identidad y soberanía,” expresó Jiménez.

El líder de Salva Dominicana hizo hincapié en la crisis migratoria haitiana como uno de los principales desafíos de la nación. Señaló que, si bien la República Dominicana ha demostrado solidaridad y respeto a los derechos humanos, la inmigración descontrolada representa un riesgo para la seguridad, la cultura y la estabilidad del país.

“No se trata de exclusión, sino de supervivencia y de respeto a nuestras leyes y nuestra historia. Como lo dijo Duarte, ‘la patria es el hogar común de todos los dominicanos’, pero también debemos recordarlo: la patria debe ser defendida con firmeza y unidad,” subrayó Jiménez.

En su discurso, hizo un llamado a todos los sectores de la sociedad, incluidos políticos, empresarios, líderes comunitarios y ciudadanos, a unirse en defensa de la República Dominicana. Destacó que la independencia y soberanía de la nación no solo se preservan en el ámbito militar, sino también a través del fortalecimiento de las instituciones, la protección de las fronteras y el respeto irrestricto a las leyes.

El acto concluyó con un fervoroso llamado a la acción:
“La República Dominicana necesita la unidad de su gente, el compromiso con su futuro y la determinación de defender lo que hemos logrado. El legado de Duarte nos llama a ser valientes, firmes y a garantizar que la patria que él soñó siga siendo libre y próspera para las próximas generaciones.”

La ceremonia fue clausurada con vítores de patriotismo: “¡Viva la República Dominicana! ¡Viva Juan Pablo Duarte!”.

 

DISCURSO LIBRE

Hoy nos reunimos, una vez más, en este sagrado lugar, el Altar de la Patria, para rendir homenaje al hombre que, con su visión, su sacrificio y su amor incondicional por nuestra tierra, nos legó la más grande de las riquezas: la independencia de nuestra nación. Juan Pablo Duarte, el Padre de la Patria, continúa siendo una fuente de inspiración para todos los dominicanos y dominicanas. Su sueño de una nación libre, soberana y unida sigue vivo en nuestros corazones.

Hoy, conmemoramos su natalicio, pero también hacemos una pausa para reflexionar sobre el estado de nuestra patria, sobre los desafíos que enfrentamos como nación y, sobre todo, sobre las amenazas que se ciernen sobre nuestra soberanía y nuestra identidad.

En estos momentos de incertidumbre, es imposible no reconocer que una de las amenazas más serias a nuestra estabilidad como nación es la invasión silenciosa y creciente que se está produciendo en nuestras fronteras. Hablo, sin lugar a dudas, de la crisis migratoria haitiana, un fenómeno complejo que, aunque se nos presenta como un desafío humanitario, también plantea serias implicaciones para nuestra seguridad, nuestra cultura y nuestro futuro como pueblo.

La República Dominicana ha mostrado, en todo momento, su solidaridad y su compromiso con los derechos humanos de quienes buscan refugio, pero no podemos ignorar los riesgos que conlleva una inmigración descontrolada y sin un marco legal adecuado. Cada día, nuestra capacidad de respuesta se ve desbordada, nuestros recursos se ven agotados, y la paz social que tanto valoramos se ve amenazada por los efectos de esta invasión silenciosa.

Este no es un tema de xenofobia ni de exclusión, sino un tema de supervivencia y de respeto a nuestras leyes, nuestra historia y nuestra identidad nacional. Como lo dijo Duarte, “la patria es el hogar común de todos los dominicanos”, pero también debemos recordar que la patria debe ser defendida con firmeza, con respeto y con la unidad que caracteriza a un pueblo que se sabe libre.

Hoy, más que nunca, debemos reafirmar el llamado de Duarte: “La independencia es nuestra gloria”. La independencia no solo se defiende con la fuerza de las armas, sino también con la fortaleza de nuestras instituciones, con la protección de nuestras fronteras y, sobre todo, con el respeto irrestricto a la soberanía nacional.

Desde Salva Dominicana, hacemos un llamado a todos los sectores de la sociedad: políticos, empresarios, líderes comunitarios y ciudadanos en general, para que nos unamos en la defensa de nuestra nación. Que recordemos que no solo Duarte luchó por la independencia de un territorio, sino también por la protección de los valores que nos constituyen como pueblo.

Hoy, más que nunca, la República Dominicana necesita la unidad de su gente, el compromiso con su futuro y la determinación de defender lo que hemos logrado. El legado de Duarte nos llama a ser valientes, a ser firmes, y a garantizar que la patria que él soñó siga siendo una nación libre, próspera y segura para nuestras futuras generaciones.

¡Viva la República Dominicana! ¡Viva Juan Pablo Duarte!