Pero claro, también hay que decir que en el país existen firmas que se ciñen estrictamente a la verdad, y hacen encuestas de manera voluntaria y dan a conocer los resultados, sin importar a quienes perjudiquen.
Santo Domingo, República Dominicana.- Una encuesta tiene un rigor científico. Es una técnica que se lleva a cabo mediante la aplicación de un cuestionario a una muestra de personas, pero el resultado V o F dependerá siempre de la intención con que la misma se haga.
Las encuestas proporcionan información sobre las opiniones, actitudes y comportamientos de los ciudadanos, sobre un determinado asunto.
La encuesta se aplica ante la necesidad de probar una hipótesis o descubrir una solución a un problema, e identificar e interpretar, de la manera más metódica posible, un conjunto de testimonios que puedan cumplir con el propósito establecido.
La mandan hacer empresas para ver el posicionamiento de un determinado producto frente al públlico al que está dirigido. De acuerdo a los resultados disponen las correcciones de lugar, a fin de tener un mejor resultado.
La ordenan políticos aspirantes a un determinado cargo presidencial, municipal o congresual, para ver su posicionamiento frente a los votantes. Ver dónde están fallando. Los resultados les permiten hacer los cambios pertinentes.
Una encuesta tiene multiple necesidades para quién la ordena. Y nunca ha estado en duda su rigor científico. Eso no se discute. Pero el problema radica cuándo se hace con malas intenciones.
En el país vemos muchas encuestas que se prestan para el engaño, pero no son las encuestas en sí, la engañosa, sino firmas encuestadoras que las elaboran, que arrojan resultados que no son los reales.
Entonces una encuesta será creíble de acuerdo a la firma que la elabore.
En tiempos cercanos a comicios presidenciales, municipales o congresuales, observamos como mucha frecuencia encuestas que colocan a un candidato por encima de otros, y cuando se celebran las elecciones los resultados son muy diferentes.
Pero incluso, hay que tomar también en cuenta que algunas personas, no expresan su verdadero sentimiento cuando son encuestadas. Este es otro aspecto que puede hacer variar un resultado.
Luego surgen las discusiones de que el candidato X tenía un porcentaje en las encuestas que no se reflejó en los comicios. Y la razón ustedes la saben.
Tengo muchos años defendiendo las encuestas desde el punto de vista científico. Los resultados permiten tomar acciones concretas a quienes las ordenan.
Pero también he sostenido, que tenemos que tomar muy en cuenta a las firmas que las hacen, quienes dicen los verdaderos resultados o lo falsean, atendiendo el interés de quienes se las ordenan hacer.
Veremos en estos tiempos muchas encuestas de este tipo. OJO
Pero claro, también hay que decir que en el país existen firmas conocidas que se ciñen estrictamente a la verdad y hacen encuestas de manera voluntaria, cumpliendo con el rigor científico, y dan a conocer los resultados, sin importar a quienes perjudiquen.