Acaban con los cultivos y el alimento de las especies nativas. Tienen colmillos largos y afilados para defenderse. Contaminan el agua, matan animales pequeños y pueden transmitir enfermedades como la peste porcina, que es mortal para los cerdos domésticos. Ahora, para colmo, son más grandes e inteligentes.
El “supercerdo”, un híbrido de cerdo salvaje proveniente de Canadá, ha empezado a cruzar la frontera norte de Estados Unidos, y en el país vecino se preparan para una invasión que seguramente no puedan frenar.
Un poco de historia. El cerdo doméstico llegó a Norteamérica en el 1500 con los primeros exploradores y colonos, como animal de granja y fuente de alimento. El jabalí euroasiático fue introducido en la década de 1900 para la caza deportiva. Los cerdos salvajes son cruces entre ambos, y representan un creciente problema para la flora y la fauna de Estados Unidos.