El Derecho a Creer y La Ignorancia (Parte III)
Decidir sobre lo que nunca aprenderemos requiere aprender nuevas habilidades para poder elegir sabiamente. Cuando elegimos o seleccionamos nuestra ignorancia debemos hacerlo racionalmente.
Por ejemplo, si yo decido invertir mi tiempo y esfuerzo en aprender matemáticas debo hacerlo después de analizar que no pondré el mismo tiempo y esfuerzo en aprender otras disciplinas. Las matemáticas serán mi enfoque y, lo más probable llegue a convertirme en un buen matemático, pero a expensa de otras materias. En este caso estoy escogiendo ignorar el cuerpo completo de conocimientos de la geografía, por ejemplo, por dedicarme más a las matemáticas. Esto no presenta ningún problema, ya que estoy consciente de mi decisión, la cual pudo ser influenciada porque mis calificaciones son más robustas en las matemáticas y más débiles en la geografía. Lo importante es que al igual que con las opciones de otras actividades, estas decisiones nunca se hacen de forma aislada; se hacen en comparación con otros usos de nuestro tiempo, con otros conocimientos potenciales.