Conocer esta proteína puede ser fundamental para ayudar a entender algunos aspectos de la fertilidad y desarrollar nuevos tratamientos, indica el estudio.

Redacción Ciencia y Salud.- Una nueva proteína recién descubierta ayuda a los espermatozoides a fusionarse con el óvulo, lo que podría usarse para mejorar los tratamientos de fertilidad, indica un estudio que publica hoy Science Advances.

La nueva proteína, denominada Maia, es fundamental para la fecundación humana al ser la responsable de atraer a los espermatozoides hacia el citoplasma del óvulo, indicó la Universidad de Sheffield (Reino Unido), que lidero un equipo internacional.

Conocer esta proteína puede ser fundamental para ayudar a entender algunos aspectos de la fertilidad y desarrollar nuevos tratamientos, indica el estudio.

Los investigadores crearon óvulos artificiales con diferentes trozos de proteínas en su superficie para que los espermatozoides pudieran unirse a ellas y, tras varias rondas de eliminar aquellas que no tenían espermatozoides unidos, solo quedó la Maia a la que se adherían todos.

El siguiente paso fue insertar el gen correspondiente a esa proteína en células de cultivo humanas, las cuales se volvieron receptivas a los espermatozoides de la misma forma en que lo harían durante el proceso de fecundación natural.

Los resultados podrían también ayudar a confirmar la teoría de que algunos espermatozoides pueden no ser compatibles con algunos óvulos, por lo que el equipo planean explorar si los espermatozoides de distintos individuos se unen a la proteína de forma diferente.

El director principal del estudio, Harry Moore, de la Universidad de Sheffield, señaló que lo que se sabe sobre la fertilidad humana “se ha visto muy limitado por las preocupaciones éticas y la falta de óvulos para investigación”.

Sin embargo, esta “ingeniosa técnica de fecundación artificial” les permitió identificar la nueva proteína que posibilitará “comprender mejor los mecanismos de la fertilidad humana, allanará el camino hacia nuevas formas de tratar la infertilidad y revolucionará el diseño de futuros anticonceptivos”.